La Región de Coquimbo vive la peor: intentaron robarle la camioneta a un capo viñatero sanjuanino
Eduardo Garcés, exlíder de la Federación de Viñateros, sufrió un intento de robo en pleno Puerto de Coquimbo, pero una jugada de maestro frustró a los chorros. Por suerte, nadie salió lastimado.
En la tranquera del Puerto de Coquimbo, sobre calle Bilbao, al filo de las 14:30 del domingo, se desató un bochinche bárbaro: el querido Eduardo Garcés, expresidente de la Federación de Viñateros y actual titular de la Junta de Riego de Chimbas, la pasó mala cuando unos delincuentes quisieron enchufarle la camioneta Toyota que manejaba.
Al toque, los desgraciados partieron un vidriito e ingresaron al vehículo, pero Garcés, con la astucia que lo caracteriza, había sacado el volante antes de bajar como prevención, siguiendo el consejo de un amigo. Esa barrera fue clave para que el robo no se concretara, y para colmo, un conductor chileno cazó la movida y no dudó en amenazar con avisar a los Carabineros, lo cual hizo que los ladrones se rajaran a las patadas y con las manos vacías.
La cosa no para: el mismo guion del año pasado se repite en la calle Avenida del Mar, donde otro dueño evitó que se lleven su Toyota SW4 a puro ingenio sacando el volante antes de dejar estacionado el rodado. Parece que la inseguridad en La Serena tiene a estas camionetas y a los sanjuaninos en la mira.
Habrá que estar más atentos que nunca, porque diciembre fue un mes bravo en el que al menos dos camionetas con patente argentina desaparecieron de La Serena. Una fue la de Miguel Rodríguez, arrebatada del estacionamiento del Jumbo, y otra más fea aún tuvo lugar en un condominio privado, donde una familia perdió su Toyota Hilux y una suma cercana a los 3.500 dólares. ¡Un garrón total!
Por suerte, Eduardo Garcés pudo contar con un buen cartón bajo la manga para que esta historia no terminara en tragedia: "que estamos bien y no nos pasó nada", repite con alivio. Pero la alarma sigue encendida y el barrio anda revoluciona"o con estos episodios que hacen saltar chispas en la calma porteña.