Desde Olavarría a hacer historia: el DT argentino que metió a Tanzania en octavos de la Copa Africana
Miguel Gamondi, con una trayectoria que arrancó en las inferiores de Boca, logró algo nunca visto: clasificó a Tanzania a los octavos de final de la Copa Africana de Naciones en Marruecos.
Miguel Gamondi, un oriundo de Olavarría de 59 años con pasado en las bases de Boca Juniors, escribió su nombre en la historia del fútbol africano. Hace poco más de un mes tomó las riendas del seleccionado de Tanzania y ya logró lo que ningún otro había conseguido: metió a la selección, apodada "Las Estrellas del Taifa", en octavos de final de la Copa Africana de Naciones que se disputa en Marruecos.
El equipo del continente negro, que no había podido clasificar al Mundial 2026, sorprendió a todos. A pesar de no haber festejado ninguna victoria en la fase de grupos, sumó dos puntos valiosos tras perder ajustadamente ante Nigeria por 2 a 1 y empatar frente a Uganda y Túnez por 1 a 1 cada partido. Esa modestísima cosecha le bastó para quedar entre los mejores terceros, clasificándose junto a los punteros Nigeria y Túnez.
El próximo domingo, la misión no será menor: enfrentará al local, Marruecos, semifinalista en el último Mundial de Catar 2022, en un choque que ya promete ser un capítulo épico para la historia futbolística tanzana.
El recorrido de Gamondi no es para nada convencional. Comenzó como preparador físico en las inferiores de Boca, donde laburó codo a codo con Julio Santella. Luego pasó por clubes como San Martín de Tucumán, Racing y hasta en la selección de Burkina Faso. En 2005, cambió el rumbo y comenzó a trabajar como ayudante de Ángel Cappa en Mamelodi Sundowns de Sudáfrica, donde dio su salto como director técnico. Desde entonces, llevó su experiencia por once equipos en seis países africanos y dos en Emiratos Árabes Unidos, forjando una carrera poco habitual para un entrenador argentino.
Reemplazó en noviembre pasado a Hemed Suleiman como DT de Tanzania y debutó con una derrota 4 a 3 frente a Kuwait en un amistoso preparatorio. Aunque no alcanzó el objetivo de clasificar al Mundial 2026 tras quedar tercero en su grupo de eliminatorias, superando a rivales como Congo y Eritrea, la gesta del avance en la Copa Africana lo pone en un lugar de privilegio en la región y despierta esperanzas que parecían olvidadas.