Javier Milei se queda en la Quinta de Olivos para recibir el 2026 sin estridencias
El presidente opta por un inicio de año tranqui en la Residencia Presidencial, sin viajes ni grandes festejos, y mantiene el misterio sobre compañía y detalles de la celebración.
Como ya es costumbre desde que se calzó el traje de jefe de Estado, Javier Milei pasará la noche de Año Nuevo en la emblemática Quinta de Olivos. Esta vez, el mandatario eligió no moverse ni pispear destinos turista y seguir de cerca su laburo, que arranca bien temprano el primer día del año que viene.
Desde su entorno, un velorio: ni confirmaron invitados ni soltaron prenda sobre si habrá algún encuentro especial. "No hay nada y cada uno tiene un espacio para descansar para lo que viene", contó a Infobae uno de sus colaboradores más cercanos, marcando la cancha con una pausa merecida tras un año movidito.
El 2023 -desde el mismo diciembre en que asumió- lo tuvo firme y sin grandes jodas ni festejos en la residencia, ni siquiera viajó a Chapadmalal, una joyita que suelen usar los presidentes para un par de días de descanso. Para el libertario, ese destino seguro sigue siendo un misterio.
La medianoche, que suele ser el momento para que deje algún mensaje al país listo para el arranque del calendario, esta vez será distinta: no habrá palabras públicas de Milei para coronar el 2026. "No va a dar ningún mensaje público", aclararon de su banda, bajando la expectativa.
Recordemos lo que compartió al dar la bienvenida al 2025 en sus redes: "Se vienen tiempos felices en Argentina", dijo, destacando que "estamos saliendo del desierto: la recesión terminó y el país finalmente ha comenzado a crecer. Gracias por confiar en nosotros". Así, tiró una bala de esperanza aunque advirtiendo que aún no llegaron al puerto pero que el panorama promete.
Durante el año pasado, usó su mensaje para justificar los ajustes fiscales y mandar un mensaje claro a la oposición: "le pidió a la dirigencia política que abandone las anteojeras ideológicas" y apoye la ley que envió al Congreso para encarar la emergencia económica. Si no, avisó, el país podría hundirse en "una crisis de proporciones bíblicas".
El primer mes del 26 viene con agenda apretada: el gobierno enfrentará un vencimiento de deuda de USD 4.200 millones el 9 de enero, y el ministro de Economía, Luis Caputo, juega contrarreloj para conseguir los dólares necesarios. Por su parte, el ministro del Interior, Diego Santilli, se prepara para retomar la ronda de encuentros con gobernadores y avanzar con las reformas laboral y tributaria, aunque también piensa en tomarse un descanso tras un año frenético.
En la Casa Rosada, varios funcionarios arrancan con un receso hasta el 5 de enero, mientras afinan últimos detalles para viajes oficiales: el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, prepara su viaje a Alemania para terminar una tesis doctoral, y otro miembro del gabinete tiene por delante una misión oficial a Asia. Este año, Milei bajó un poco la intensidad y permitió que su equipo salga del país, a diferencia de ejercicios anteriores cuando recomendaba quedarse quietos.
Mientras tanto, mantienen la guardia las áreas esenciales como la Jefatura de Gabinete, la Secretaría de Comunicación y el Ministerio del Interior, que seguirán funcionando a pleno, con novedades esperadas en nombramientos para fortalecer su estructura.
El viaje próximo de Milei apunta a la prestigiosa ciudad suiza de Davos, donde entre el 18 y 19 de enero llevará su voz como expositor en el Foro Económico Mundial. Además, no hay en puerta escapadas playeras con su hermana Karina durante el primer mes del año.
En cuanto a la actividad partidaria, La Libertad Avanza retoma fierro a mediados de febrero, pero ya en enero podría estrenar una nueva sede en la avenida Córdoba al 700 de la Ciudad Autónoma. Por ahora, las juntadas políticas vienen sucediéndose entre la Casa Rosada y las oficinas de Karina en la avenida de Mayo, sin demasiadas sorpresas que sobresalgan.