Nuevos hallazgos complican aún más a Chiqui Tapia en la AFA
En una serie de allanamientos, apareció un contrato que otorgaba a una empresa vinculada a Javier Faroni la exclusividad en gestión financiera internacional, avivando la causa por presuntas maniobras irregulares en la AFA.
En un movimiento que agitó las aguas de Viamonte, los pesquisas están metiendo mano en la Asociación del Fútbol Argentino y sacaron a la luz un contrato que prende luces rojas. Según revelaron, la AFA le habría entregado a una empresa ligada al empresario teatral Javier Faroni la exclusividad para manejar los cobros y pagos afuera del país. ¿La ganancia? Una comisión del 30%, nada chiquita.
Este papel fue incautado del edificio ubicado en calle Viamonte 1366 y ahora es la pieza principal de una investigación judicial que investiga supuestas maniobras financieras fuera de lugar. Todo esto se enmarca en varios procedimientos ordenados por el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, y la Fiscalía Federal Nº 2, bajo la lupa de Cecilia Incardona y con el concurso de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC).
Los operativos no se quedaron solo en la sede de Viamonte: también visitaron el predio de entrenamiento en Ezeiza y la casa particular de Faroni en el barrio Yacht de Nordelta. El contrato vincula a la firma TourProdEnter LLC como la encargada exclusiva de manejar dinero que entra y sale fuera del país para la AFA.
Ahora, los investigadores analizan hasta dónde llega este acuerdo, cuánto tiempo estuvo vigente y cómo se movió el dinero en tiempos donde las restricciones cambiarias apretaban fuerte. Esta causa es solo una parte de una investigación más grande que indaga en un posible lavado de activos asociado a la financiera Sur Finanzas PSP S.A. y sus lazos con el fútbol profesional.
Además, no se quedó ahí: el expediente ahora también apunta a Faroni, su esposa y otros allegados, quienes serían los responsables o beneficiarios oficiales de las sociedades involucradas. Lo llamativo es que, según los fiscales, sus perfiles económicos no encajan ni cerca con el tamaño de los negocios que están manejando. Para los que investigan el caso, todo señala hacia un entramado de prestanombres, aunque eso aún debe confirmarse.