Dinamarca despide a sus carteros: hoy se manda la última carta en 400 años de tradición
PostNord baja las persianas al correo tradicional tras una caída del 90% en el envío de cartas, y saca de circulación sus clásicos buzones rojos. Adiós a siglos de correo postal en Dinamarca.
PostNord, la posta postal que hace décadas marcó la rutina danesa, da hoy un paso que muchos ni se animaban a imaginar: reparte la última carta y cuelga los guantes en un servicio de más de 400 años. ¿La movida? Dejar afuera las cartas y apostarle a la era digital que se mete en cada rincón.
Este anuncio no es un capricho: con una caída de más del 90% en el uso del correo desde el 2000, cuando nadaban en 1.500 millones de cartas enviadas, hasta apenas 122 millones el año pasado, la realidad es que la tinta y el papel quedaron en el olvido. La digitalización, el comercio electrónico y los mails tiraron al clásico buzón rojo a la lona de las viejas costumbres.
Hoy, los valientes carteros hacen sus últimos kilómetro, mientras la empresa ya le dijo hasta la próxima a 1.500 trabajadores y se despide de esos icónicos buzones que parecían parte del paisaje nacional y fueron vendidos incluso para causas benéficas. Ya nadie los va a buscar para dejar una carta en mano, ahora los daneses deberán usar quioscos o el servicio privado DAO para que su correspondencia llegue a destino.
Andreas Brethvad, vocero de PostNord, fue claro: "Casi todos los daneses son totalmente digitales, lo que significa que las cartas en papel ya no cumplen la misma función que antes". Esta despedida solo afecta a Dinamarca, que con sus portales online y su ritmo digital mete la mano donde el correo físico ya no da la talla. Mientras tanto, el futuro se juega con la entrega de paquetes: la fiebre por las compras por internet no para, y ahí PostNord seguirá firme.