Policía en el ojo de la tormenta: acusan a efectivo de golpear a detenido en la 2da con video de prueba
Un oficial de la Comisaría 2ª está bajo la lupa tras una denuncia por violencia contra un detenido ya reducido. Un video interno y un informe médico aportan pruebas claves en la investigación que se desarrolla en San Juan.
La Justicia sanjuanina tiene bajo la lupa a un miembro de la fuerza de seguridad de la Comisaría 2ª, a quien apuntan por presuntamente haber ejercido fuerza innecesaria durante la detención y custodia de un hombre aprehendido. El caso recae sobre el agente Alexis Álvarez, y el expediente avanza con el Ministerio Público Fiscal como motor de la investigación.
Todo se disparó después de que un tal Mansur fuera capturado tras una persecución en la calle, porque conducía una moto sin papeles y, para colmo, coincidía con la descripción de una persona buscada por la policía. Al revisarlo, descubrieron que tenía pedido de captura activo, por eso lo llevaron directo a la comisaría y lo encerraron en un calabozo.
Al otro día, Mansur tenía que ir a chequearse con el médico legal y luego quedar a disposición del juzgado. Pero se hizo el difícil, se plantó firme y no quiso salir, con bronca y actitud confrontativa. Ahí se armó el bardo: forcejearon con los policías, pero terminaron reduciéndolo y esposándolo.
Según la acusación, cuando Mansur ya estaba bajo control y sin chance de resistencia, el efectivo investigado le habría propinado un trompón en la cara. Y acá la cosa se pone caliente: esa supuesta agresión quedó filmada por las cámaras internas de la seccional.
En la última audiencia, la fiscal Agostina Ventimiglia pidió que muestren el video para examinarlo, aunque la defensa puso el grito en el cielo porque todavía no habían visto todo el legajo. Finalmente, las filmaciones fueron admitidas como pruebas, ya que suman para dilucidar lo ocurrido.
Tampoco faltan respaldos médicos: un informe indica heridas compatibles con la reducción policial, pero además señala una lesión en la cara que podría provenir de un golpe directo.
Por ahora, la causa está en etapa de investigación penal preparatoria, con un plazo de seis meses para esclarecer responsabilidades. Mientras tanto, el agente acusado sigue sometido al proceso y tiene prohibida la salida del país, aunque no tiene otras restricciones porque no tiene antecedentes.