Lo pescaron en 9 de Julio: condenado a un año por chorear en una casa
Eduardo Francisco Casciario fue atrapado con las cosas robadas tras escalar una reja y meter mano en una vivienda. El juicio abreviado no le dejó margen y quedó preso de una.
El barrio de 9 de Julio se despertó con una noticia que causó revuelo: un hombre fue sentenciado a un año de prisión efectiva por robar y violar una casa. El protagonista de esta novela real es Eduardo Francisco Casciario, declarado reincidente y ahora tras las rejas.
El episodio tuvo lugar el jueves 25 de diciembre de 2025, a las 9.50 de la mañana cuando Casciario no tuvo mejor idea que escalar una tela romboidal de casi dos metros en una vivienda de la calle Santiago del Estero. Sin romper nada, metió mano y se llevó un morral azul, un celular con su cargador, un encendedor, $1.500 y una tenaza. La mamá de la víctima fue testigo de todo y no dudó en llamar al 911.
La policía no faltó a su cita y salió a buscar al sospechoso, que por supuesto, intentó hacer la gallina y escapar hacia el norte. Pero ni siquiera un campo abierto ni una vivienda precaria le sirvieron para zafar: a las 10.50 ya estaba aprehendido, con las manos en la masa y los objetos robados en su poder.
Más tarde, en la Comisaría 31ª de 9 de Julio, la víctima reconoció todo, incluyendo el celular que el delincuente había desbloqueado con su patrón —quedando registro filmado—. El fiscal Fernando Bonomo se encargó del caso y, tras recolectar pruebas, el juicio abreviado fue lapidario para Casciario: prisión preventiva y sin privilegios.