¡Pity Álvarez volvió a romperla en Córdoba! "Solo el universo me puede juzgar"
Después de más de tres mil días sin pisar un escenario, Pity Álvarez retornó con un show inolvidable ante 35 mil almas en el Kempes, dejando una noche cargada de emoción, rock y confesiones.
Pasaron nada menos que 9 años, ni más ni menos que 3212 días, desde la última vez que Pity Álvarez se paró frente a un público. La cita fue en el emblemático Estadio Kempes de Córdoba, donde miles de fanáticos se juntaron para ser testigos de un retorno que fue mucho más que música y acordes; fue pura poesía barrial con el sello inconfundible del ex Intoxicados.
El músico arrancó su entrada con una correa en la mano, paseando a una mujer que no pasó desapercibida, y tras el fragor inicial con "El Rey", "Intoxicado" y "Nena, me gustas así", dejó claro que la banda sonaba más cerca de la época Intoxicados que del crudo palo de Viejas Locas.
Con ese estilo desprejuiciado que siempre lo caracterizó, el Pity regaló clásicos y temas emotivos como "Mi inteligencia intrapersonal", "Homero" -un homenaje sentido para su viejo-, y "Tirado en la Estación" antes de un descanso que sirvió para tomar aire.
Ya bien metido en la noche, al cumplir una hora de show, Cristian se explayó: "Si dicen que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza: ¿Qué me va a juzgar dios? A mí que soy otro dios. Solo el universo me puede juzgar", y no pudo evitar quebrarse en llanto, dejando una escena cargada de sinceridad y emociones a flor de piel.
Después, junto a su mano derecha Felipe Barroso, recordó épocas de Blues Motel y siguió encendiendo al público con temas como "Una Vela", "Caminando por las piedras", "Reggae para los amigos", y cerró con una lista interminable de hits que hicieron vibrar al Kempes.
Para la tribuna que creció entre los 90 y principios del 2000, Pity es esa voz que narra calle y vida, con sus sombras y sus luces, y esa noche también conquistó a los más jóvenes que jamás lo habían visto en carne y hueso, sintiendo en cada nota la adrenalina y el misterio que solo él sabe generar.
Más allá del escenario y la euforia, el presente del cantante no es fácil: el martes deberá plantarse ante la justicia, un capítulo que complica el futuro inmediato y hace que la comunidad esté atenta a los próximos movimientos de este eterno personaje del rock nacional.