Australia le pone freno a las redes: menores de 16 años, afuera
El Gobierno australiano tomó la posta y anunció que borrará más de un millón de cuentas de pibitos y pibitas menores de 16 años en redes sociales, generando un debate picante entre familias, políticos y gigantes tecnológicos.
Este miércoles, Australia se mete en la historia con una medida que reverbera a nivel global: va a eliminar a mansalva más de un millón de cuentas de redes sociales que pertenecen a menores de 16 años. Un bomba política que tiene a todo un país dividido y que pone a la mira a las plataformas más grandes del mundo tech.
La ley exige que estas empresas tomen "medidas razonables" para evitar que los gurises armen sus perfiles y también para borrar los que ya existen. Desde las autoridades bancan esta movida como un escudo para la salud mental juvenil, tratando de ponerle un freno a algoritmos adictivos que ellos llaman "cocaínas conductuales".
Los padres están medio enredados: algunos festejan la iniciativa para proteger a sus hijos de contenido dañino, mientras que otros tiran que sacar a los pibes va a recortar su comunicación, su expresión y el apoyo que encuentran en ciertas comunidades más vulnerables. Todo esto mientras las tecnológicas se hacen las dures, con la amenaza de multas de hasta 32 millones de dólares para quienes no cumplan.
El debate se puso todavía más picante cuando dos jóvenes de 15 años le plantaron batalla al gobierno con una demanda, acusando que esta norma viola sus derechos. Así, la discusión ya dejó la esfera política y se metió directo en el día a día de las familias australianas.
Por su parte, las plataformas alertan sobre un peligro de efecto boomerang: la posibilidad de que los chicos migren a apps sin regulación o se las arreglen con VPN para zafar de la prohibición. Algunos pibes comparten este diagnóstico y piden en vez de bloqueos una buena alfabetización digital. Como dijo Chloe Song, de 14 años: "Los chicos van a encontrar otra manera de evitarlo".
En cambio, hay adolescentes que ven esta movida como un respiro: Aalia Elachi, de 16 años, que nunca tuvo redes, confiesa que no quiere que TikTok o Instagram le roben horas de su infancia.
A pesar del ruido y la polémica, un contundente 77% de los australianos banca la prohibición y el Gobierno confía en que esta ley será "la primera ficha de dominó" para que otros países se animen a replantear la relación entre tecnología y pibes.