Una plazoleta caucetera quedó a oscuras y olvidada a dos meses de su reinauguración
Los vecinos denuncian que el municipio abandonó el mantenimiento después de las elecciones; un centenario algarrobo cayó y el lugar dejó de ser seguro para los pibes.
Días pasaron desde que el barrio Justo P. Castro 3 en Caucete estrenaba su plazoleta renovada, y ya los vecinos están alzando la voz por el estado deplorable en que quedó el espacio. Antes de las elecciones legislativas, el municipio se había encargado de mostrar la obra como un logro pero, según comentan los lugareños, la tan prometida vuelta para terminar detalles y mantenimiento nunca llegó.
Con el correr de las semanas, fue la misma gente del barrio la que tuvo que ponerse las pilas: regaron lo que pudieron, pero la maleza se pasó de lista y los pastos comenzaron a crecer sin control. La falta de supervisión municipal se notó y la plazoleta fue perdiendo todo el brillo que tuvo al principio.
Pero la gota que rebalsó el vaso fue el derribo de un imponente algarrobo centenario, que encima generó daños en el tendido eléctrico y sepultó el lugar destinado a la recreación de los gurises. Desde ese entonces, el espacio quedó en penumbras, sin luces y, lo que es peor, sin condiciones para que los chicos puedan jugar en paz y sin riesgos.
"Es una vergüenza", expresaron con bronca y tristeza los vecinos, quienes reclaman a las autoridades una rápida solución para que este histórico rincón del barrio vuelva a ser un lugar digno y seguro para todos.