Huaco despide con dolor a Emilio "Lavandina" Durán
A los 42 años, la partida de Emilio Durán dejó un vacío en Huaco, donde era querido por su entrega como enfermero y su amor por el campo y el fútbol.
En Huaco, el aire está cargado de tristeza por la partida de Emilio Durán, más conocido en el pueblo como "Lavandina", que falleció el 21 de noviembre a los 42 años. Su nombre recorre las calles con respeto y cariño, recordando a un hombre de corazón enorme, que irradiaba buena onda y respeto por todos.
Emilio no solo ejerció como enfermero con una vocación admirable, sino que también tenía alma de paisano: amaba el campo, sus perros de caza y defendió con garra el arco del Club Atlético Huaco. Su sonrisa frontal y el abrazo cálido de saludo eran su marca registrada, y así quedará grabado en cada vecino que tuvo la suerte de cruzarlo.
Los días previos estuvieron marcados por la lucha entre largas horas en hospitales y el deseo de seguir adelante, aunque Emilio decidió despedirse dejando un vacío que parece imposible armar.
Su mamá, Rosa Aballay de Durán, compartió un mensaje que conmueve: "Queridos vecinos de la comunidad de Huaco, familiares, médicos y personal de enfermería del Hospital de Huaco, Hospital Dr. Guillermo Rawson y terapia intensiva del Centro de Estudios de Alta Complejidad (CEAC): quiero expresar mi más sincero agradecimiento por el tiempo y la dedicación que tuvieron con mi hijo César Emilio Durán en ese momento tan difícil. Su presencia y sus palabras de aliento han sido un gran consuelo para mí y mi familia. Doy las gracias a todos ustedes por su apoyo incondicional."
El recuerdo de Emilio Durán seguirá vivo en cada rincón de Huaco, en la memoria colectiva y en las historias que él ayudó a escribir día a día en este pueblo que hoy lo llora con el alma.