¡Mano dura! Dos barras de Comunicaciones, afuera de las canchas por la agresión al plantel
El Ministerio de Seguridad no se guardó nada y le puso un freno a la violencia: dos hinchas de Comunicaciones no podrán entrar más a ningún partido en el país por agredir a jugadores y dirigentes.
Se acabó la joda para dos violentos. El Ministerio de Seguridad de la Nación, en una movida que busca ponerle un límite a los desmanes en el fútbol, le bajó el pulgar a dos hinchas de Comunicaciones. ¿El motivo? Una agresión zarpada contra el micro que llevaba a los jugadores y dirigentes del club. Ahora, por tiempo indeterminado, no podrán pisar una cancha en todo el país.La bronca se desató el 6 de octubre, después de un partido picante contra Excursionistas en el Coliseo del Bajo Belgrano. Un grupo de simpatizantes de Comu interceptó el colectivo del plantel en plena Avenida San Martín y Asunción. Ahí se armó el quilombo: los agresores no solo amenazaron y golpearon, sino que también le robaron las pertenencias a los que viajaban en el micro.La policía, avisada por el 911, llegó al toque y se encontró con la situación. Aunque varios se dieron a la fuga, lograron detener en el lugar a Pablo Marcelo Nogaledo y Daniel Leandro Pepa. Las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano fueron clave para identificarlos. Como si fuera poco, a uno de los detenidos le encontraron un arma blanca. La cosa fue tan grave que hubo heridos, entre ellos una víctima con un traumatismo leve en la cabeza y hasta un policía que se ligó un golpe en el operativo.La Resolución 1243/2025, publicada en el Boletín Oficial, no dejó lugar a dudas. Esta medida, que se enmarca en el programa "Tribuna Segura", es un mensaje claro: la violencia no va más. Ni en la Primera B Metropolitana ni en ningún otro lado. La prohibición es para todos los eventos deportivos organizados por AFA y otras entidades, y no tiene fecha de vencimiento.Desde la cartera que conduce Patricia Bullrich, en conjunto con la Subsecretaría de Seguridad en Eventos Masivos del Gobierno porteño, remarcaron que el objetivo es mantener el orden y la seguridad en los estadios. La idea es simple: sacar de las canchas a los que van a armar bardo, no a ver fútbol.Este castigo llega justo después de una sanción similar a más de ochenta hinchas de la Universidad de Chile por incidentes con Independiente. Parece que la paciencia se terminó y ahora la ley se pone las pilas de verdad para que el fútbol sea una fiesta y no un campo de batalla. ¡A ver si así entienden!