Lanús se las vio negras en Chile
El Granate empató 2-2 con la Universidad de Chile en un partido lleno de emociones y polémicas. Un penal dudoso y piedras al colectivo marcaron una noche agitada para los argentinos en tierras chilenas.
El Lanús tuvo una noche de locos en Chile, donde empató 2 a 2 con la Universidad de Chile en la semifinal de la Copa Sudamericana 2025. A pesar de que el Granate comenzó con todo, el partido se tornó una montaña rusa de emociones, con piedras volando y un penal que dejó a más de uno con la boca abierta.
El delantero Rodrigo Castillo se despachó con dos goles en el primer tiempo, primero a los 25 minutos y luego a los 29, poniendo a Lanús en una posición envidiable. Pero no todo fue color de rosa, ya que el local despertó y, en el segundo tiempo, Lucas Di Yorio descontó a los 16 minutos, mientras que Charles Aránguiz se encargó de igualar el marcador en el cuarto minuto de descuento.
El partido comenzó con un Lanús que dio el primer golpe, cuando Castillo, con una presión altísima, metió la pelota en el ángulo para abrir la cuenta. Cuatro minutos después, un centro de Eduardo Salvio fue empujado al gol por el exjugador de Gimnasia, y todo parecía indicar que el Granate se llevaría la victoria. Pero los chilenos no se quedaron de brazos cruzados.
Los de casa, que no habían hecho mucho en la primera parte, comenzaron a despertarse con un tiro libre de Matías Sepúlveda que pasó cerca. A pesar de que Lanús dominó durante gran parte del partido, los chilenos se acercaron al empate, y el descuento llegó tras un rebote que Di Yorio aprovechó como un verdadero goleador.
En la segunda mitad, Lanús tuvo algunas chances, pero no pudo concretar. En cambio, los locales se animaron y casi marcan el tercero con un remate que dio en el travesaño. Fue un vaivén de emociones hasta que, en el cuarto minuto de descuento, una mano en el área del volante Agustín Cardozo generó un penal que dejó a todos con los nervios de punta. Aránguiz no perdonó y sentenció el 2-2 final con un tiro que dejó a Nahuel Losada sin reacción.
Ahora, el Granate deberá concentrarse para el partido de vuelta, que se jugará el próximo 30 de octubre en el estadio Néstor Díaz Pérez. La revancha promete ser un verdadero partidazo, porque Lanús no se rinde fácilmente y buscará dejar atrás este episodio complicado.