A días de las elecciones, el Indec define si la economía sigue en picada o muestra un leve rebote
Hoy se conoce el Estimador Mensual de Actividad Económica de agosto, un dato clave para entender si el país sale de la recesión o si la "V" se quedó a mitad de camino.
Para los que saben, la economía estuvo en recesión durante los primeros seis meses del año. Esto pasa cuando se encadenan dos trimestres seguidos con números para abajo. Y eso fue lo que pasó: enero arrancó en negativo, febrero repuntó, pero marzo volvió a caer. Después abril dio un respiro, pero mayo y junio volvieron a marcar bajas.
Ahora, para el tercer trimestre, solo teníamos el dato de julio, donde la caída mensual fue la más chica del año (0,1%), pero la recuperación anual también la más floja (2,9%). Con el número de agosto que se publica hoy, se podrá prever con más certeza cómo cierra el trimestre. En la consultora Analytica, por ejemplo, adelantan que la actividad económica habría subido un 0,1% en relación al mes anterior, lo que significaría un estancamiento.
Este panorama muestra que algunos rubros anduvieron bien y otros para atrás: mientras que los metalúrgicos, la industria automotriz y los sectores exportadores crecieron, la construcción, la industria de la carne y el consumo en general empezaron a flaquear. Si se confirma este estancamiento, el dato de septiembre será el que termine de definir si la recesión sigue o no.
Septiembre fue un quilombo con el dólar después de la paliza que se comió La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, pero también fue un mes donde la decisión de sacar las retenciones hizo que la balanza comercial terminara con casi mil millones de dólares a favor. En ese mes, por ejemplo, la producción automotriz subió un 5,8% respecto a agosto, pero bajó un 5% si se compara con el mismo mes del año anterior.
Las ventas de autos en las concesionarias, sin embargo, pegaron un salto del 22% anual, porque entraron más vehículos de afuera. La construcción también mostró algunas luces, aunque lejos de sus mejores épocas. El Índice Construya, que mide la venta de insumos, registró un crecimiento interanual y mensual, pero ojo, que este repunte es medio flojo, porque lo que se despachó de cemento sigue casi un 8% abajo del mejor momento de mitad de año.
Mientras tanto, la industria de las pymes y sus ventas siguen en rojo, con caídas mensuales de 1,8% y 2% respectivamente. La principal causa es que la plata no alcanza, y esto es clave para ver si la gente sigue bancando al Gobierno en las próximas elecciones y si su plan económico funciona.
Como dijo Kristalina Georgieva del FMI: "La Argentina está llevando adelante un programa de ajuste muy drástico. El éxito va a depender de lograr que la gente acompañe". Y es que, según la consultora Equilibra, en la era Milei, los laburantes (públicos y privados) y los jubilados perdieron, en promedio, el equivalente a dos meses de sueldo. Esta caída fuerte, una recuperación a medias y después el estancamiento, podría ser la "raíz del desencanto": la sociedad se bancó el ajuste esperando que la cosa mejorara, pero como no pasó, se pudre todo. Las elecciones del 26 de octubre nos dirán la verdad.