Salvaron a un cachorro de puma de la deshidratación en Zonda
Un puma joven fue rescatado por la Secretaría de Ambiente tras deambular por una finca. Ya se evalúa su rehabilitación para volver a la naturaleza.
Un pequeño ejemplar de puma, de entre 6 y 8 meses, fue rescatado en una finca de Zonda por el personal de la Secretaría de Ambiente después de varios días de seguimiento. El animal, que se encontraba en un estado preocupante de deshidratación y bajo peso, ahora tiene la esperanza de ser rehabilitado y regresar a su hábitat natural.
El operativo fue llevado a cabo por el Área de Rescate de Fauna Silvestre de la Dirección de Conservación, quienes se pusieron manos a la obra tras recibir un aviso el pasado domingo 28 de septiembre. Los trabajadores de la finca estaban alarmados por la cercanía del felino, que parecía ya acostumbrado a la presencia humana, lo que complicaba su situación.
Con el aviso en mano, el equipo técnico se movilizó rápidamente. El lunes 29 de septiembre, se realizó el primer operativo que incluyó entrevistas al personal de la finca, un relevamiento de huellas y la instalación de una jaula trampa con carnada, justo en las cercanías de los animales de corral que allí viven.
Las imágenes y videos que empezaron a llegar confirmaron la presencia del puma, especialmente el miércoles 1 de octubre, cuando fue visto nuevamente cerca de otro corral y de la vivienda principal. Con esta información, los rescatistas llevaron a cabo un segundo operativo, reubicando la trampa en un lugar estratégico.
Finalmente, el sábado 4 de octubre, el esfuerzo dio sus frutos y el puma fue capturado con éxito. Al llegar al lugar, el equipo se encontró con un animal en regular estado, con bajo peso, deshidratación y una laceración en su pata delantera izquierda. Inmediatamente, se le ofreció agua, sombra y una cobertura para reducir el estrés antes de su traslado.
Este pequeño felino fue evaluado por el Área Técnica de Rescate de Fauna Silvestre y se decidió su traslado temporal al Parque Faunístico en Rivadavia. Allí, recibe atención veterinaria y monitoreo constante. Una vez que se estabilice, será enviado a un centro de rehabilitación especializado para recuperar sus instintos de caza y supervivencia, con la esperanza de que pronto pueda ser reinsertado en un ambiente natural seguro.