Imputan al "Chato" Carrizo por el crimen de Nicole Bajinai y no saldrá de la sombra
El principal sospechoso del asesinato de Nicole Bajinai ha sido imputado y se quedará un año tras las rejas mientras avanza la investigación. La situación en el barrio se tornó violenta tras el crimen, con un saqueo a la casa del acusado.
Juan Alfredo "Chato" Carrizo fue el centro de atención en la sala del tribunal sanjuanino este lunes, donde se le imputó formalmente el homicidio de Nicole Bajinai, la joven cuyo trágico final con un disparo en la cabeza conmovió a toda la comunidad. Este hecho, que ocurrió en la madrugada del sábado en el barrio Echeverría, ha dejado a todos boquiabiertos y a la justicia trabajando a toda máquina.
Durante la audiencia, los fiscales Francisco Micheltorena y Emiliano Pugliese, de la UFI Delitos Especiales, no escatimaron en detalles. Se supo que en medio de una fuerte discusión, el "Chato" le disparó a Nicole con un revólver calibre 38. El impacto fue fatal y, lamentablemente, la joven no llegó con vida al hospital. Una noche que comenzó como cualquier otra se tornó en una pesadilla.
Los vecinos que fueron testigos del suceso relataron que Carrizo, tras cometer el crimen, se dio a la fuga como un gato asustado. La policía, no muy lejos de ahí, organizó un mega operativo con efectivos de Infantería, GERAS y la Brigada de Delitos Especiales. Después de una intensa búsqueda, lo encontraron escondido bajo un tanque de agua, como si eso lo fuera a salvar de la justicia. El arma, por su parte, fue hallada en otra vivienda cercana.
El fiscal Micheltorena reveló que el revólver será sometido a pericias balísticas para comprobar si realmente fue el mismo que acabó con la vida de Nicole. Mientras tanto, la defensa de Carrizo, a cargo de Jorge Olivera Lengleu, intentó justificar lo injustificable argumentando que se trató de un acto de defensa propia, pero el juez no compró esa idea ni un poquito.
El juez decidió que el "Chato" se quedará un año tras las rejas mientras se avanza en la investigación. Carrizo, con el rostro desencajado, admitió haber utilizado el arma y se mostró arrepentido, aunque eso no le asegurará un camino fácil. Sin embargo, la situación en el barrio se tornó aún más tensa cuando, pocas horas después del crimen, un grupo de desconocidos hizo de las suyas en la casa del acusado, convirtiéndose en un verdadero escándalo. Cuatro personas, todas familiares de la víctima, fueron detenidas por el saqueo, sorprendidas en plena faena. Ahora, también enfrentarán las consecuencias de sus actos ante la justicia.