Manso golpe al narco: 280 kilos de cocaína secuestrados y un capo peruano detenido en el Conurbano
Un operativo gigante desarticuló una banda narco en el Conurbano y CABA, secuestrando casi 300 kilos de cocaína y metiendo en cana a cinco personas, incluido un capo peruano.
Cuando todavía resuena el quilombo del triple femicidio narco en Florencio Varela, una nueva oleada de allanamientos sacudió al Conurbano bonaerense, apuntando a un nuevo peso pesado del narcotráfico, esta vez de origen peruano.Hasta ahora, cinco personas quedaron tras las rejas, entre ellas el narco principal, que operaba codo a codo con un socio argentino, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación. Se lo dieron vuelta, ¡y cómo!Los procedimientos, que se hicieron el jueves a última hora, fueron ocho en total. Metieron mano en zonas como Cuartel V en Moreno, Florencio Varela e Ituzaingó, y también en algunos puntos de la Capital, como Saavedra, Monserrat y Almagro. Algunos lugares eran de difícil acceso, con calles de tierra, pero ni eso los frenó.El botín fue zarpado: 280 kilos de cocaína. De ese total, 220 se encontraron en el Barrio Trujuy y los otros 60 en Ituzaingó. Los paquetes, que se suponen de alta pureza, venían con un sticker que decía "KTM", una marca que hasta ahora era desconocida en el ambiente del paco.Esos 60 kilos de Ituzaingó, que estaban en Comandante Peredo al 500, los encontraron escondidos en un Toyota Etios. Estaban en pleno "delivery" entre los miembros de la banda cuando los interceptaron. Ahí cayeron dos hombres, uno peruano y el otro argentino.El expediente, que arrancó este año, lo lleva el Juzgado Federal de Villa Mercedes, con el juez Juan Carlos Nacul al frente, y la colaboración de la PROCUNAR y la PFA. Parece que la banda venía operando desde 2021, con al menos 19 integrantes, trayendo cocaína del AMBA para venderla en Villa Mercedes.Para dar con ellos, la PFA se puso las pilas y siguió la pista de los proveedores con escuchas telefónicas y rastreando a sus "couriers" o "mulas", que repartían la droga entre los revendedores. De hecho, en 2023, una de estas "mulas" se dio un palo con tres kilos de cocaína en la terminal de Liniers, justo antes de viajar al interior. Esa fue la punta del ovillo.Varios de los integrantes ya habían sido arrestados en mayo. Pero este jueves, finalmente, cayeron los capos principales de la organización. Sus nombres todavía se guardan bajo siete llaves, a la espera de sus declaraciones. Un golazo para la Justicia, pero el problema del narco sigue más vivo que nunca en nuestros barrios.