El juez Montilla en el ojo de la tormenta: ¿más tiempo para investigar?
La Fiscalía pediría prórroga para reunir más pruebas en la causa contra el juez Montilla por usurpación de funciones.
El juez de Garantías Roberto Montilla, envuelto en un verdadero torbellino judicial por usurpación de funciones e incumplimiento de deberes, no verá una resolución sobre su futuro en el corto plazo. Según fuentes cercanas al caso, es casi un hecho que el plazo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP) se extenderá a pedido del Ministerio Público Fiscal y de la defensa, ya que "restan pruebas por producir".
Todo comenzó en los primeros días de abril, cuando Montilla se metió en una causa que no le correspondía, intentando intervenir en el caso de un detenido, lo que despertó la furia de sus colegas. La imputación por parte de la UFI Delitos Especiales fue un baldazo de agua fría, y el juez Pablo León decidió que Montilla debía enfrentar un proceso, fijando un plazo de seis meses que se vence el 14 de octubre.
En este clima tenso, la necesidad de sumar más elementos a la investigación ha llevado a solicitar una extensión del tiempo. Esta prórroga deberá ser aprobada por el juez a cargo en una audiencia donde las partes expondrán sus argumentos. La situación se complica, y la comunidad judicial observa expectante.
El escándalo que rodea al juez Montilla, quien asumió sus funciones apenas en marzo, ha dejado a todos boquiabiertos. La imputación llegó a solo un mes de su juramento, lo que ha generado una oleada de comentarios y especulaciones en los Tribunales.
La causa que lo puso en la mira se originó cuando Montilla intentó intervenir, incluso de manera presencial, en la Comisaría 4ta en un caso de estafa donde un hombre de 84 años estaba detenido. Este anciano estaba bajo la órbita de un juez de Flagrancia, fuera del Sistema Acusatorio y de los jueces de Garantías. Las intenciones de Montilla de impartir órdenes y cambiar el rumbo del detenido, fuera de su competencia, quedaron al descubierto en imágenes de la comisaría.
Pero eso no fue todo. Antes de enfrentarse a la acusación, Montilla intentó comunicarse con el fiscal de la causa, Iván Grassi, lo que fue visto como otra irregularidad. Tras la formalización de la denuncia, el juez no se quedó de brazos cruzados y presentó quejas contra Grassi por la difusión de videos y contra el personal de la Comisaría 4ta, denuncias que fueron desestimadas o simplemente se desvanecieron en el aire.