¡Escándalo en Salta! Acusan a ex diputado y su banda por contrabando millonario de granos a Bolivia
La Justicia salteña apuntó contra un ex legislador y un empresario, señalándolos como los cerebros de una organización que traficaba granos con papeles falsos a Bolivia. ¡Tremendo!
¡Se armó un quilombo bárbaro en Salta! Un ex diputado provincial, Luis Gerónimo Cisneros, y otros cinco quedaron en la mira de la Justicia. Los acusan de armar una banda para contrabandear toneladas de granos, con papeles truchos, directamente a Bolivia. La Fiscalía de Tartagal no se guardó nada y los imputó por contrabando agravado y asociación ilícita.Según la investigación, Cisneros y un empresario que ahora está prófugo, Pablo Emanuel Arequipa, serían los cerebros de esta movida. Arequipa se dio a la fuga justo antes de los allanamientos, ¡como si nada!, y ahora lo buscan por todo el país y fuera. También cayeron Alejandro Fernando Pedraza, los hermanos Jean Denis y Leandro Nahuel Toledo, Jorge Gabriel Arenas y Willans Ygnacio Dorado.La fiscal Lucía Orsetti explicó que la maniobra era tremenda: camiones llenos de soja y maíz llegaban de madrugada, la mercadería se pasaba a bolsas y de ahí, en vehículos más chicos, cruzaba a Bolivia por unos depósitos en la frontera, los famosos Klum y Exeni. ¡Imaginate el descaro! Usaban cartas de porte falsas, con nombres de gente humilde, para tapar todo el negocio.La jueza Ivana Hernández dictó prisión preventiva para cinco de los acusados, incluyendo al ex diputado y a Pedraza. Solo uno, Arenas, quedó con restricciones. En los allanamientos encontraron de todo: armas, contadoras de billetes, equipos de comunicación y, claro, la documentación trucha. La mercadería incautada, ¡más de 69 millones de pesos!, es solo una muestra de la ganancia que se llevaban estos vivos.Uno de los lugares allanados fue la empresa LU.MA.CIS SRL, del propio ex diputado. No solo eso, también le revisaron la casa. Parece que el hombre tenía un esquema bien aceitado con su empresa y la de Arequipa, Sergesa SRL, para mover los granos y "burlar" a la Aduana. Un negocio redondo para ellos, un golpe para el país.La fiscal detalló cómo operaban: las cartas de porte se modificaban en el control de Aguaray, cambiando el destino y los datos. La mayoría de los que figuraban como emisores eran personas sin recursos, usadas como pantalla. La investigación dejó abierta la sospecha de lavado de activos, porque la cosa era a gran escala. ¡Un escándalo de aquellos que te deja pensando!