Desapareció una mujer en Neuquén hace más de una semana y la angustia crece: el impactante final de otra búsqueda en Salta
La incertidumbre rodea la desaparición de Azul Mía Natasha Semeñenko, de 49 años, en Neuquén, mientras en Salta se confirmó el peor desenlace para Mirta Adela Herrera, hallada sin vida tras varios días de búsqueda.
Aunque la denuncia se hizo el mismo día, recién el martes la Policía de Neuquén difundió la alerta, lo que generó una gran movilización en la comunidad. Vecinos y distintas organizaciones se pusieron las pilas y compartieron sus datos, buscando que la información llegue a todos los rincones a través de redes y grupos barriales.
Según los datos que circulan, Azul Mía Natasha vestía una remera y un pantalón tipo chupín, ambos de color blanco. Un detalle clave es que se movilizaba en una bicicleta rodado 29 de un llamativo color flúor. No está claro si llevaba su teléfono encima, lo que complica aún más las posibilidades de encontrarla o establecer algún tipo de contacto.
La denuncia formal se radicó en la Comisaría 16 del barrio San Lorenzo el mismo 25 de septiembre, cerca de las tres de la tarde. Sin embargo, hasta el momento, no hay novedades oficiales sobre el avance de la investigación ni qué líneas de búsqueda está siguiendo la Policía. Esto tiene a la familia, amigos y vecinos con el alma en un hilo, pidiendo cualquier dato que pueda ayudar. Si tenés información, llamá al 101 o acercate a la comisaría más cercana.
Mientras tanto, en Salta, la búsqueda de Mirta Adela Herrera, de 55 años, tuvo un final trágico. Tras varios días de incertidumbre, su cuerpo fue encontrado en un descampado en Joaquín V. González. Lo que empezó como una búsqueda de persona, lamentablemente, terminó en una causa por averiguación de muerte.
La hija de Mirta había denunciado su desaparición, mencionando que la mujer estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Este dato activó rápidamente el protocolo de búsqueda, pero, a pesar de los esfuerzos, la triste noticia llegó el sábado pasado, cuando unos transeúntes encontraron el cuerpo cerca de su casa en el barrio El Alto.
La fiscal María Celeste García Pisacic, a cargo del caso, ordenó la intervención de Criminalística y Bomberos, y una autopsia para saber exactamente qué pasó y cuándo falleció Mirta. La última vez que la vieron fue el miércoles 24 de septiembre. Medía 1,60 metros, tenía el pelo teñido de rojizo y solía usar un collar con la imagen de la Virgen de Huachacana. Dos historias que nos recuerdan la fragilidad de la vida y la angustia de los que esperan.