¡Qué golazo! Un narco rosarino buscado, cayó en Azul por un robo y le saltaron todos los trapitos al sol
Un pibe con pedido de captura por drogas desde Rosario terminó preso en Azul tras un robo a un kiosco. La policía, sin buscarlo por lo gordo, lo encontró por lo chico y le descubrió la ficha completa.
El episodio se dio en un comercio de Avenida 25 de Mayo y Tandil. El sospechoso, con la cara tapada y simulando tener un arma, se llevó entre 60.000 y 100.000 pesos. Intimidó al joven que atendía y se fugó por la Avenida 25 de Mayo.
La DDI de Azul se puso las pilas y, revisando las cámaras de seguridad y haciendo tareas de inteligencia, identificó al chorro como Á. I. A., de 27 años y vecino de Azul. Al día siguiente, lo encontraron en la calle San Juan y Arenales, y lo aprehendieron.
En un principio, por el robo simple, el fiscal de Azul, Paula Serrano, iba a darle la libertad después de que el pibe se negara a declarar. Pero la cosa se puso picante cuando saltó que tenía un pedido de captura vigente desde el Tribunal Oral Federal N° 1 de Rosario.
¡Manso quilombo! Ese pedido era por una investigación vinculada a la Ley de Estupefacientes, y había sido emitido días antes del robo en Azul. Así que, aunque por el kiosco zafaba, por las drogas quedó a disposición de la justicia rosarina, en calidad de "comunicado" y a la espera de un cupo federal.
Y como si fuera poco, al pibe le seguían saltando las fichas. También está procesado en Azul por un caso de violencia de género, con acusaciones de "lesiones agravadas" y "daño", y ese expediente ya fue elevado a juicio.
Para colmo, la justicia de Azul ahora investiga si tiene algún vínculo de parentesco con Esteban Lindor Alvarado, uno de los capos narcos más conocidos de Santa Fe. ¡Zarpado! Al final, por un robo de poca monta, este pibe destapó una olla de trapitos al sol que lo tiene más que complicado. ¡Quien te ha visto y quién te ve!