Incendio Revela Tesoro Criminal: Detienen a Vecino con Armas Escondidas
Un llamado de emergencia por un incendio en Caucete destapó un oscuro secreto: un hombre fue arrestado tras hallarle un arsenal casero entre las cenizas. ¡La noche se puso caliente de verdad!
¡Atención, sanjuaninos! La noche del viernes en el barrio Guayaguas de Caucete se puso para el infarto. Lo que empezó como un humilde llamado para apagar un fuego en una casa terminó con la policía sacando chispas y un vecino tras las rejas. Los bomberos y la cana llegaron rapidísimo, cerca de las 20:30, a una vivienda en pleno corazón del barrio para meterle freno a unas llamas que amenazaban con devorar todo. Por suerte, los muchachos actuaron con velocidad y lograron que el fuego no se les fuera de las manos, salvando la propiedad de Ricardo "Gareca" Rivero de un desastre mayor.
Al principio, se rumoreaba que la culpa de todo había sido un cigarrillo mal apagado, pero la cosa se puso seria cuando los peritos empezaron a revolver entre los restos calcinados. ¡Y vaya sorpresa se llevaron! Entre el hollín y las cenizas, aparecieron un revólver que parecía sacado de una película, una "tumbera" hecha a mano con toda la pinta de ser peligrosa, y un montón de balas calibre 22. La policía, al ver semejante hallazgo, no dudó en poner el lugar bajo custodia y avisar a la justicia, que se puso las pilas al toque.
Las sospechas cayeron sobre el que solía usar esa pieza trasera de la casa como su guarida, un tal Francisco Cataldo. A este muchacho lo ficharon y lo llevaron directo a una comisaría. Pero ojo, que la cosa no terminó ahí. Después de revisar bien las armas, los expertos determinaron que, para sorpresa de muchos, ¡no servían para disparar! Con ese dato en mano, el ayudante fiscal Alejandro Díaz decidió que el asunto era más de contravención que de un delito grave, y la causa dio un giro inesperado.
Al final, Cataldo quedó a disposición del Juzgado de Paz de Caucete, que ahora tendrá que desentrañar el misterio de por qué guardaba ese arsenal en su pieza. ¡Una historia que demuestra que en nuestro pago, hasta un incendio puede terminar en un verdadero culebrón! Seguiremos informando sobre este caso que tiene a todos con la boca abierta.