Jujuy: Incendio voraz devora casi 300 hectáreas y los bomberos no bajan los brazos
Un incendio imparable en Jujuy ya quemó casi 300 hectáreas en el Cerro Azul. Brigadistas y vecinos le ponen el pecho a las llamas en una zona de acceso imposible.
Desde el miércoles pasado, un incendio de proporciones gigantescas tiene en vilo a Jujuy. Las llamas, que se desataron en el Cerro Azul, cerca del Parque Provincial Potrero de Yala, ya arrasaron con casi 300 hectáreas de monte y pastizales. Los bomberos y brigadistas no dan tregua, luchando sin descanso contra el fuego que avanza.El principal problema es que la zona afectada está a unos 4000 metros de altura, lo que la hace prácticamente inaccesible por tierra. Por eso, el despliegue de personal se hace en helicóptero, en un operativo coordinado donde participan el Manejo del Fuego, la Brigada de Incendios Forestales, Bomberos de la Policía, Voluntarios y técnicos del Ministerio de Ambiente, con el apoyo logístico del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF).Aunque se logró controlar una parte importante, el fuego todavía no está extinguido y la jurisdicción de Lozano sigue en alerta máxima. Las condiciones no ayudan: la sequía y los vientos cambiantes hacen que las llamas se propaguen rápido, manteniendo en vilo a las fuerzas que monitorean constantemente el riesgo de que el fuego se reactive.Para frenar el avance, se están usando tácticas complejas. Además de las brechas cortafuego que abrieron y ampliaron los brigadistas –con la valiosa ayuda de pobladores de la zona que tienen ganado–, se implementó el "contrafuego". Esta técnica, explicada por Marcelo Alba, jefe de la Base El Brete, consiste en encender un fuego controlado para que se encuentre con el foco principal y así encerrarlo.El trabajo es intenso y crucial, ya que el área afectada es un ecosistema clave de pastizales de altura, fundamental para la biodiversidad y la regulación del agua en la región. "El incendio está circunscripto y contenido, no extinguido", aclaró Marcelo Torrico, director de Incendios de Vegetación y Emergencias Ambientales, dejando claro que la batalla aún no termina.Desde el inicio, las condiciones fueron bravas. El primer intento de recambio de personal con un helicóptero provincial se complicó por el viento, que solo permitió sobrevolar y observar el comportamiento errático del fuego. Al día siguiente, nuevas cuadrillas de brigadistas se sumaron para reforzar la lucha, algunos incluso caminando seis horas para llegar al lugar.La situación es tan grave que el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta temprana por peligro "extremo" de incendios en el norte del país, y especialmente en el Cerro Azul. Se habla de una situación "potencialmente explosiva", lo que nos obliga a estar más atentos que nunca.