¡Tremendo! Fingían embarazos y enfermedades graves para meter de todo al penal de Bouwer
Un grupo de vivos usaba certificados truchos de embarazo y cáncer para evitar controles y contrabandear celulares y plata en la cárcel de Córdoba. ¡Los agarraron con las manos en la masa!
La viveza era así: presentaban papeles truchos que decían que estaban por tener un bebé o con un cáncer, y con eso se saltaban el body scanner, el principal filtro de la cárcel para que no entre nada raro. Así, sin que nadie sospechara, lograban pasar teléfonos celulares, mucha plata en efectivo y hasta sustancias prohibidas durante las visitas.
La investigación arrancó hace unos meses, cuando el Servicio Penitenciario de Córdoba advirtió que algo raro pasaba con las visitas. Después de juntar pruebas, la Unidad Judicial de Delitos Económicos armó un operativo zarpado: ¡120 allanamientos simultáneos! Cayeron en barrios de Córdoba, localidades del interior y hasta dentro de las mismas cárceles.
En esos procedimientos, la policía secuestró de todo: dispositivos electrónicos, celulares, CPUs, más de 2 millones de pesos en efectivo, recetarios, sellos profesionales (algunos originales, otros adulterados) y un montón de formularios médicos apócrifos. Quedó claro que no era una avivada de dos pesos, sino un quilombo bien organizado.
La Fiscalía de Instrucción del Distrito 11, a cargo de José Mana, está al frente de la causa y no descarta que haya más gente metida. La sospecha es que no solo los visitantes eran parte de la movida, sino que podría haber personal penitenciario o de la salud involucrado, viendo la cantidad de papeles falsos y el uso de sellos auténticos.
Por ahora, la investigación sigue abierta para ver si hay más cómplices y si esta maniobra se limitaba solo a Bouwer o abarcaba otras cárceles de la provincia. Lo que sí está claro es que la seguridad de las prisiones de Córdoba quedó bajo la lupa después de este caso.
Con los dispositivos secuestrados, esperan encontrar más datos y posibles ramificaciones de esta red. A estos vivos se les terminó la joda de la panza trucha, ¡ahora a rendir cuentas con la Justicia!