La fórmula del campeón: El entrenamiento zarpado de Terence Crawford para ganarle a Canelo Álvarez
Un plan de entrenamiento que combinó ciencia de punta y la tradición del boxeo fue el secreto del triunfo de Terence Crawford contra Canelo Álvarez, según reveló The Independent. ¡Un golazo!
El responsable de este laburo fue Chet Fortune, su preparador físico, que armó un protocolo que combinaba la ciencia del deporte con las viejas mañas del boxeo. La clave: fuerza explosiva, aguantar los doce rounds y recuperarse rápido, sin dar ventajas.
Fortune le contó a The Independent que un eje central es el "entrenamiento de contraste". ¿Cómo es? Crawford empuja un trineo pesadísimo por diez metros y enseguida sale disparado en un sprint con banda elástica. Esto lo repite tres veces. "He trabajado con atletas de varios deportes de combate, pero en boxeadores, si enfocas el desarrollo de las piernas, la potencia surge de caderas y piernas", explicó el coach. La idea es que después de un esfuerzo máximo, el cuerpo se siente más liviano, como dijo Fortune: "Es como levantar una lata medio vacía creyendo que estaba llena".
Este método se integra en una rutina diaria que es una locura. Crawford no solo boxea; cada jornada tiene sesiones de boxeo, acondicionamiento y fuerza. Cuatro veces por semana le mete 90 minutos solo a lo físico, con un calentamiento que te deja listo para la guerra, estiramientos y una hora a puro fierro: barras, mancuernas, pesas rusas, todo para la potencia y velocidad.
Pero ojo, no todo es tecnología. La buena y vieja soga, la cuerda de saltar, sigue siendo un pilar fundamental en la preparación de un boxeador. Fortune lo dejó claro: "Al saltar, un boxeador activa casi los mismos músculos que utiliza en el ring". Las piernas, las pantorrillas, las caderas, todo se pone a punto para el quilombo del cuadrilátero.
Saltar la cuerda no es solo un ejercicio de calentamiento; mejora la resistencia, la coordinación y hasta previene lesiones. Estudios científicos, como uno de 2019 que mostró mejoras en la fuerza y rendimiento, o el del Journal of Sports Science Medicine sobre la coordinación, confirman lo que los boxeadores saben hace años: un buen puñetazo arranca desde los pies y recorre todo el cuerpo, y la soga ayuda a que esa cadena funcione a la perfección.
Lo más importante es que no hay una receta mágica para todos. "No existe una fórmula universal para ningún boxeador. Llevo con Terence más de diez años. Lo evalúo y analizo todos los días, sus necesidades varían a diario", remarcó Fortune. El objetivo final es claro: "Una de las características que distingue a Terence es que, si llega al asalto número 12, quiero que se sienta como si fuera el primero". Y así lo demostró contra Canelo.