La trama narco detrás del brutal triple femicidio en Varela: una semana de dolor y misterio
Lara, Brenda y Morena fueron encontradas sin vida en Florencio Varela. La investigación apunta a un crimen narco brutal, con torturas transmitidas en vivo y un mensaje mafioso.
El último fin de semana, las chicas se preparaban para ir a una fiesta en Bajo Flores. Habían cancelado un viaje en aplicación porque les prometieron que las pasarían a buscar. Una camioneta Chevrolet Tracker blanca las recogió en una esquina de La Tablada, pero en lugar de llevarlas a la fiesta, las condujo a una trampa mortal en una casa de la zona sur. Las cámaras de seguridad captaron toda la secuencia, que luego sería clave para la investigación.
Tras días de desesperación de sus familias, que denunciaron la desaparición, la investigación avanzó. El fiscal Gastón Duplaá, de La Matanza, siguió la señal del celular de Lara hasta Florencio Varela. El análisis de grabaciones confirmó que la misma camioneta llegó a una casa en Villa Vatteone. Al allanar, la DDI de La Matanza encontró a Magalí Celeste González Guerrero (28) y Andrés Maximiliano Parra (18) limpiando con lavandina, y un fuerte olor a cloro. Ambos fueron detenidos.
La madrugada del miércoles, tras varias horas de excavación en el patio de la casa, los peritos confirmaron lo peor: hallaron los restos descuartizados de las tres mujeres. La patente adulterada de la camioneta indicó que se trataba de un crimen planeado. La investigación llevó a la detención de Iara Daniela Ibarra (19) y Miguel Ángel Villanueva Silva (27, peruano), señalado como presunto narco de la Villa 1-11-14. Los cuatro se negaron a declarar y fueron trasladados a Melchor Romero.
Las autopsias revelaron la brutalidad del crimen: las víctimas fueron torturadas antes de morir, en lo que se cree fue un acto de disciplinamiento. A Lara le amputaron dedos, la quemaron con cigarrillos y le cortaron la oreja y la carótida. Brenda sufrió fractura de cráneo y heridas punzocortantes. Morena presentaba luxación cervical y golpes en el rostro. Pero el detalle más escalofriante fue que las torturas y asesinatos habrían sido transmitidos en vivo por redes sociales, con la frase: "Esto pasa si me robas droga".
Las autoridades apuntan a un capo narco conocido como "Pequeño J" o "Julito", un joven peruano de unos 23 años, como el autor intelectual. Se cree que contrató sicarios tras un robo de droga y que la transmisión buscaba enviar un mensaje a su organización. Aunque se realizaron allanamientos en Villa Zavaleta, donde tendría su base, "Pequeño J" sigue prófugo y su identidad es un misterio incluso para otras fuerzas de seguridad.
Esta masacre, que vincula el narcotráfico con la prostitución y la violencia extrema, mantiene en vilo a los barrios. La búsqueda de "Pequeño J" continúa, mientras las familias de Lara, Brenda y Morena exigen justicia ante un horror que conmociona a todo el país.