Confirmaron la quinta víctima del asesino serial de Jujuy y la causa contra Jurado se puso más picante
Identificaron a Juan Carlos González, de 60 años, desaparecido en junio. Matías Jurado ahora enfrenta cargos por quíntuple homicidio agravado, y la investigación suma pruebas sin parar.
La noticia la dieron a conocer este jueves el procurador general Sergio Lello Sánchez y el fiscal regional Guillermo Beller en una conferencia de prensa, donde explicaron que la clave fue un cotejo de ADN que dio positivo. González se suma a Jorge Omar Anachuri (68), Sergio Alejandro Sosa (25), Miguel Ángel Quispe (60) y Juan José Ponce (51), cuyas identidades ya habían sido confirmadas a partir de los rastros biológicos encontrados en la vivienda de Jurado.
Para los investigadores, la pista del teléfono celular de González fue fundamental: el aparato tuvo su último registro cerca de la casa del acusado. Con esta nueva confirmación, Jurado será imputado por un quinto homicidio agravado, lo que incluye ensañamiento, alevosía y placer, un combo que prevé la pena de prisión perpetua. La prisión preventiva que ya tenía dictada podría extenderse más allá del 4 de diciembre si los fiscales lo consideran necesario.
La investigación no afloja y ya procesó más del 80 por ciento de la evidencia. Los fiscales contaron que todavía hay dos perfiles de ADN sin identificar en la casa del detenido, y no descartan que sean de personas desaparecidas cuyas familias viven fuera del país. Además, siguen analizando cámaras de seguridad, donde ya se lo vio a Jurado con dos de las víctimas, y el uso de la tarjeta SUBE.
La semana que viene se espera el informe psiquiátrico, pero fuentes judiciales ya adelantaron que Jurado no es inimputable, es decir, está en todas sus facultades para enfrentar el juicio. Según la reconstrucción, el sospechoso sometía a sus víctimas en su casa, las descuartizaba y luego intentaba deshacerse de los restos: algunos los enterraba, otros los quemaba y parte los metía en bolsas de consorcio para tirarlos en basurales. En la vivienda se encontraron palas, bolsas, carretillas y ollas, herramientas que, se cree, usaba para sus macabros actos.
Desde el día uno, Jurado se declaró inocente, pero su entorno lo pinta de cuerpo entero. Familiares, vecinos y hasta gente de merenderos que frecuentaba coincidieron en que "era una persona muy violenta", capaz de intimidar y amenazar con armas. Esto, según Beller, también quedó probado en los informes de las veces que estuvo en el Servicio Penitenciario, donde protagonizó peleas que lo dejaron malherido.