¡Insólito! Una mujer destrozó los autos de Gato Sylvestre y Gabriela Radice en la puerta de Radio 10
Mañana agitada en Palermo: una mujer fuera de sí atacó con un palo de hockey los vehículos de los conocidos periodistas Gustavo Sylvestre y Gabriela Radice frente a la emisora. Fue detenida por la policía.
La mañana se puso picante en la puerta de Radio 10. En pleno Palermo, sobre la calle Uriarte, una mujer apareció a los gritos y, sin más, empezó a descargar su furia con un palo de hockey contra los autos estacionados. ¿Los dueños? Nada menos que los conocidos periodistas Gustavo "Gato" Sylvestre y Gabriela Radice.Testigos contaron que la señora estaba completamente alterada, vociferando incoherencias. Con el palo en mano, le dio sin asco a los vehículos. El auto de Radice fue el que se llevó la peor parte: le rompió los vidrios y lo abolló todo. Al "Gato" Sylvestre, que tenía su coche adelante, le hizo volar los dos espejos retrovisores.Desde el aire de su programa, "Mañana Sylvestre", el propio Gato tuvo que frenar para contar lo que estaba pasando afuera. "Una persona que estaba acá en la puerta, aparentemente con las facultades mentales alteradas y con un palo de hockey empezó a romper los autos", relató, todavía sorprendido por el momento.La situación fue tan surrealista que, según Ariel Zak, otro testigo, una policía de la Ciudad ¡estaba mirando! Tuvo que pedir refuerzos y recién cuando llegaron varios agentes más, lograron controlar a la mujer. Después del revuelo, la llevaron a una comisaría para ver qué le pasaba por la cabeza.Sylvestre aclaró enseguida que no fue un ataque personal contra la radio ni contra ellos. "Vino acá a la mañana sin ningún motivo, porque no era que identificaba ni a la radio ni a nadie en particular, sino que simplemente gritaba cosas incoherentes", explicó, desestimando cualquier teoría conspirativa.Con la calma que lo caracteriza, el periodista le bajó el tono a la bronca por los daños materiales. "Las cosas materiales a mí me tienen sin preocupación porque tienen solución. El tema es cuando pasa a la agresión física. Yo salí, me miró pero no me dijo absolutamente nada. Está todo bien, no pasó a mayores", dijo, poniendo paños fríos. "Quedan los autos, que se encargará el seguro, y el mal momento", cerró.Así, lo que prometía ser una mañana más de radio, terminó en un verdadero escándalo en la puerta de la emisora. Un momento de furia que dejó a todos con la boca abierta y a dos autos "hechos pelota" sin razón aparente.