¡Golazo de Momi! Giardina se compró su primer depto a los 43 y no se guardó nada
La actriz e influencer logró su sueño de la casa propia en Palermo, a pesar de sus "quilombos" con la plata y la incertidumbre del palo artístico.
Momi Giardina está que no entra en sí de la alegría. La conocida bailarina, actriz e influencer, que vemos en todos lados, se mandó un verdadero golazo: se compró su primer departamento a los 43 años. "Es un logro enorme para mí, y más en estos tiempos donde juntar la plata cuesta un montón", confesó la Momi, con una emoción que le desbordaba.La verdad, ella misma admitió que con la guita era "medio infantil" y que le costaba un montón ahorrar. Pero se puso las pilas, y con una ayudita de su pareja que la "enfocó", se decidió. Lo más insólito es cómo lo encontró: ¡vio uno en TikTok! Y como es de esas que no da vueltas, fue a verlo al toque y dijo "este es el mío". Ni miró otro, quedó flechada.El proceso fue puro impulso, bien a su estilo. Llamó a su pareja, a su hija y a su mamá para que le dieran el visto bueno, y como todos quedaron encantados, no lo dudó. Era venta directa, sin intermediarios, "el destino", dice ella. Momi reconoce que a veces su impulsividad la mete en quilombos, pero esta vez, ¡le salió redondo! Un depto a estrenar en Palermo.Con una agenda zarpada entre MasterChef (donde dice que no cocina nada, ¡veremos qué hace!), Nadie Dice Nada y La Voz, este paso representa una tranquilidad en medio de la "incertidumbre" de la profesión artística. "Es una carrera muy linda pero también muy complicada", reflexionó, con el miedo de que la buena racha "no se caiga".Por ahora, no se muda con su pareja. Prefieren mantener la independencia, aunque pasen casi todos los días juntos. La Momi, que se había propuesto en enero tener su casa antes de fin de año, lo logró con creces. Ahora le queda la mudanza, que planea para diciembre, mientras sigue alquilando para ir "separando las cosas" con tiempo.Mirá vos a la Momi, la que decía que no podía ahorrar, se dio el lujo de comprarse un departamentazo en uno de los barrios más chetos de Buenos Aires. Una muestra de que, a veces, con un poco de empuje y un empujón de los tuyos, los sueños, por más "quilombo" que parezcan, se hacen realidad. ¡Bien por ella!