María Julia Oliván: "Es un milagro que esté viva", la dura lucha de la periodista tras el terrible accidente
La reconocida periodista María Julia Oliván compartió el infierno que vivió tras un grave accidente con fuego. Su testimonio conmueve y muestra una fuerza increíble para salir adelante.
María Julia Oliván no se guarda nada al contar el día a día después del terrible accidente que la dejó con graves quemaduras. La pierna, dice, le arde casi todo el tiempo y a veces se le pone violeta, una imagen que la persigue. La recuperación es dura, en casa, como si siguiera internada pero sin ayuda constante, curándose varias veces por jornada. Todavía no se explica cómo sobrevivió a ese instante de terror, cuando una chimenea con etanol se convirtió en una llamarada gigante. "Fue un segundo", recuerda, y el fuego le tomó gran parte del cuerpo. Logró sacarse la ropa a tiempo, un acto reflejo que ella misma califica de milagroso, ya que el fuego no se extendió más allá de la cadera y la pierna. Estuvo muy cerca de que todo terminara mucho peor. Fueron 17 o 18 operaciones en poco tiempo, un verdadero calvario que la llevó al quirófano como nunca antes. El dolor, al principio en shock, se volvió insoportable, obligándola a llorar de angustia. Hoy, sigue lidiando con el ardor, las ampollas y las limitaciones físicas, como no poder meter la pierna en el agua, lo que complica hasta un simple baño. Un estrés postraumático que la acompaña. En medio de todo, su familia se puso las pilas. Su pareja, Ariel, asumió roles que antes ella manejaba, demostrando un apoyo incondicional. Con su hijo Antonio, aunque al principio hubo una distancia, encontró la forma de mantenerse conectada, incluso haciendo terapia juntos en el hospital. Adaptaron la convivencia para que Antonio entendiera las nuevas limitaciones de su mamá, buscando nuevas formas de jugar. A pesar de todo, María Julia no frena. Desde la cama siguió trabajando para su productora Border, demostrando una pasión inquebrantable por el periodismo. Ahora, sueña con nuevos proyectos, como un podcast o una serie para contar la realidad de los pacientes y, sobre todo, visibilizar el increíble trabajo de los enfermeros, a quienes lleva en el corazón por su dedicación y humanidad. Aunque los médicos hablan de dos años para una recuperación plena, ella sigue adelante, paso a paso. Extraña el mar, la playa, los viajes que tenía planeados, pero no se queja. Valora el estar en casa y la unión familiar, aceptando que la vida le dio un giro inesperado. Su deseo más profundo es volver a sentir la arena bajo sus pies, aunque sea cubierta, un sueño que la impulsa cada día.