¡Se dio un palo! River perdió feo en Tucumán y Gallardo, con bronca, ya apunta a la hazaña en Brasil
El Muñeco no anduvo con chiquitas después de la derrota de River ante Atlético Tucumán. Fuerte autocrítica por el flojo partido y un mensaje claro para sus jugadores: ¡hay que ir a ganar a Brasil, no queda otra!
El Muñeco, sin pelos en la lengua, reconoció que el equipo no estuvo a la altura. Dijo que el partido, que servía de prueba para la Copa, fue "exigente e incómodo", y que no vieron "nada bueno" ni individual ni colectivamente. "Está difícil sacar buenas conclusiones esta noche", soltó el DT, haciendo una fuerte autocrítica.
Pero la cabeza de Gallardo ya está en Brasil. El mensaje para el plantel es claro y "puertas para adentro": hay que prepararse mentalmente para ir a ganar. "La serie es así, va a quedar ir a ganar a Brasil, no queda otra", sentenció, dejando claro que no hay excusas para el desquite por Copa Libertadores.
El DT imagina un partido durísimo, pero no imposible. Pide jugadores "frescos", no solo de cuerpo sino de ideas. Destacó que la diferencia es de un solo gol y que River, si juega como sabe, tiene chances. Ni el césped sintético del campo brasileño será un impedimento, ya que "ya jugamos en ese campo", aseguró.
Para Gallardo, la clave está en el segundo tiempo de la ida, donde River mostró "una cara diferente". Hay que "encontrarnos con nuestro juego" y ser más "determinantes". También puso el ojo en los goles de pelota parada que vienen sufriendo, pidiendo "otro enfoque" para no volver a pasarla mal en el juego aéreo.
Sobre los pibes Agustín De La Cuesta y Thiago Acosta, que debutaron, el Muñeco fue realista. Son chicos que "vienen trabajando" y se les dio la chance por "necesidad". Les advirtió que jugar en la Primera de River "requiere de muchísimo trabajo" y que no deben "confundirse", sino mantener el enfoque.
Antes de irse, Gallardo dejó un mensaje que es puro desafío: esta adversidad es una "gran oportunidad". Ir a buscar el resultado en Brasil, que hoy parece "imposible", es un "desafío hermoso". Quiere que lo tomen con energía, sin bloqueos, para "darlo vuelta" y demostrar de qué están hechos, incluso ante una de las potencias sudamericanas.