¡Manso recambio! Diez pibes argentinos Sub-21 que la rompieron en Villa María y prometen un futuro de lujo
El tenis argentino tiene cuerda para rato. Una nueva camada de jóvenes talentos pisó fuerte en el Challenger de Villa María y ya se perfilan como las próximas estrellas del circuito.
Durante la qualy del último Challenger del año de la AAT, siete de estos jóvenes talentos se pusieron las pilas. Nombres como Carlos Zárate (20 años), Dante Pagani (17), Valentín Basel, Tadeo Meneo, Lucio Ratti y Nicolás García Longo (todos categoría 2004/2005) dejaron todo. Zárate, por ejemplo, logró dos victorias y debutó en el cuadro principal de un torneo de esta categoría. Por su parte, Pagani, a sus jóvenes 17, ya es el mejor juvenil del país y el cuarto de la región, ¡casi nada!
Si bien algunos no pudieron avanzar, la experiencia de medirse con jugadores de mayor jerarquía es invaluable para su crecimiento. Eduardo Palasciano, director del torneo y del Departamento de Profesionales de la AAT, lo dejó claro: "Buscamos que estos torneos sirvan para darles una mano y apuntalar la carrera de estos chicos".
Pero la cosa no termina ahí. En el cuadro principal aparecieron otros cuatro Sub-21 que ya están haciendo ruido. Lautaro Midón, que ya está 262º en el ranking ATP, y Luciano Ambrogi (342º), que ya tiene dos títulos profesionales, mostraron su pasta. También Juan Manuel La Serna y Fernando Cavallo, que entraron por invitación y no le sacaron el cuerpo a la oportunidad de medirse con los grandes.
Palasciano destacó la actuación de Cavallo, un marplatense de 19 años. "Jugar contra un tipo como Fede Gómez en una cancha central, con tribuna y televisación, es una experiencia zarpada para que los pibes se autoevalúen en otro nivel", explicó. Sobre La Serna, aseguró que "está explotando en este momento", mientras que Midón "ya se la juega de lleno en los Challengers, haciendo su camino".
La Asociación Argentina de Tenis no deja nada librado al azar. Para elegir a quién invitar a estos torneos, el Departamento de Profesionales y el de Desarrollo, liderado por Franco Squilari, analizan todo: edad, motivos, últimas actuaciones. Así, se aseguran de que las oportunidades lleguen a quienes realmente las merecen.
Con esta camada que viene empujando fuerte, el futuro del tenis argentino parece asegurado. Hay talento de sobra y ganas de sobra para que la celeste y blanca siga brillando en las canchas de todo el mundo.