Tinelli, a corazón abierto: la increíble historia del anillo de su viejo que volvió a sus manos
Marcelo Tinelli, en una charla profunda, reveló los hitos de su vida y la emotiva historia de cómo recuperó una joya de su padre, cargada de recuerdos.
El primer recuerdo que Tinelli eligió fue su infancia en Bolívar, un tiempo que terminó de golpe cuando su familia tuvo que irse por la enfermedad de su papá. Contó que, de chico, le "disfrazaron" la gravedad del asunto. Para él, ese fue un quiebre enorme, un momento que lo marcó a fuego para siempre.
Después, Tinelli hizo un salto a sus inicios en los medios. Arrancó de cadete en Radio Rivadavia, preparando sándwiches para el equipo de Muñoz. Pero el verdadero punto de inflexión fue cuando conoció a Juan Alberto Badía. Marcelo confesó que Badía le vio algo que ni él mismo entendía, algo que lo catapultó y que lo acompañó hasta el último día del gran conductor, a quien tuvo la oportunidad de asistir en sus momentos finales.
Para cerrar el círculo de su vida, Marcelo sumó dos hitos más: el nacimiento de sus cinco hijos, que para él son todo, y el comienzo de "VideoMatch", el programa que lo llevó a la cima de la televisión argentina y que cambió su carrera para siempre.
Pero la charla guardaba una perlita más, una historia que le tocó la fibra más íntima: la del anillo de su viejo. Tinelli relató que, después de la exhumación del cuerpo de su padre, se encontró con una bolsa inesperada. Adentro, estaba el anillo familiar, un objeto que jamás pensó recuperar porque no le había quedado nada material de él, ni siquiera el reloj que tanto quería.
"Eso te corresponde a vos", le dijeron cuando le entregaron la bolsita con la joya. Hoy, Marcelo sigue usando ese anillo, un tesoro cargado de un valor sentimental que no se puede medir, un pedacito de su padre que volvió a sus manos de la manera más insospechada.