¡Cazador de abuelos! Imputaron al estafador que le robó $324.000 a una sanjuanina
El famoso Juan Antonio Almonacid, conocido como el "estafador de ancianos", fue imputado y pasará dos meses en el Penal de Chimbas. La justicia lo atrapó mientras ofrecía préstamos truchos en las puertas del Banco Nación.
Este viernes, en un ambiente tenso y lleno de morbo, se llevó a cabo la audiencia de formalización contra Juan Antonio Almonacid, apodado el "estafador de ancianos". Este sujeto fue detenido el jueves 18 de septiembre tras un operativo montado por la brigada de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, bajo la dirección del ayudante fiscal Nicolás Zapata y del fiscal Eduardo Gallastegui. La cosa se puso seria, y el juez Carrera no dudó en dictarle dos meses de prisión preventiva.
Almonacid se dedicaba a operar en las cercanías del Banco Nación, específicamente en la esquina de Libertador y Rioja. Allí, entregaba folletos ofreciendo préstamos "rápidos y accesibles" a jubilados y pensionados, ¡un verdadero lobo disfrazado de cordero! Tras ganarse la confianza de sus víctimas, pedía documentación y números de teléfono para crear cuentas de Home Banking, que luego eliminaba, y gestionaba créditos en entidades financieras para quedarse con el dinero. ¡Una verdadera maquinita de hacer estafas!
La investigación se activó el 16 de agosto, cuando una mujer de apellido Saavedra, de 70 años, fue abordada por el acusado. Pobre señora, cuando se dio cuenta, le habían transferido $324.000 a nombre de Martín Aguilera, un vendedor de semitas que también fue víctima del engaño. Almonacid utilizó sus datos para abrir una cuenta de Mercado Pago sin que él tuviera idea de lo que pasaba.
Durante los allanamientos en la vivienda de Almonacid, la policía secuestró documentos de identidad de personas mayores, comprobantes de extracciones bancarias y otra documentación que revelaba la magnitud de su maniobra fraudulenta. Además, se descubrió que el estafador promocionaba sus falsos préstamos a través de Facebook, como si fuera un negocio legítimo.
A pesar de que la defensa pidió medidas alternativas a la detención, como la prohibición de acercamiento a la víctima, la Fiscalía no se anduvo con chiquitas y pidió prisión preventiva. Finalmente, el juez impuso dos meses tras las rejas y un año de investigación penal preparatoria. La historia no acaba aquí, ya que se investiga si hay más damnificados en esta red de fraudes.