Cayó el "Gordo Tin" en Villa Luzuriaga: desarticularon la banda de las salideras que hacía estragos en CABA
Era el último prófugo de la banda que ya tenía a sus cómplices tras las rejas en Moreno. No solo robaban en bancos, también traficaban.
La Justicia le puso punto final a una investigación que venía persiguiendo a una banda pesada. En Villa Luzuriaga, los federales le echaron el guante al "Gordo Tin", el último que quedaba suelto de un grupo que se dedicaba a las salideras bancarias por la Capital Federal. ¡Se les acabó la joda!Sus compinches, apodados "Tiki" y "Boli", ya habían caído semanas atrás en una serie de allanamientos que se hicieron en Moreno. Parece que estos no solo te esperaban a la salida del banco para afanarte la plata, sino que también estaban metidos hasta las cejas en el narcotráfico, guardando drogas, armas y un montón de guita de la venta ilegal.El laburo de la División Inteligencia Contra el Crimen Organizado (DICCO), junto a la Fiscalía de Saavedra y Núñez y el Juzgado N°15, fue clave. Después de revisar redes, hacer tareas de campo y seguir pistas, lograron ubicar al "Gordo Tin" en La Matanza, específicamente en una casa de la calle América al 2000. Lo agarraron en la calle, y le secuestraron el celular y un chip, pruebas que van directo al expediente.Y como si Villa Luzuriaga estuviera en el ojo de la tormenta, hace solo una semana, la policía volvió a golpear en el barrio. Detuvieron a dos tipos, C.G.M. de 29 años y M.M.O. de 25, acusados de una tentativa de homicidio agravado. ¡Manso quilombo se armó por esa zona!El hecho que investigaban ocurrió el 3 de agosto. Un pibe de 23 años, A.F.A., estaba con amigos en la esquina de Avenida Cristianía y Briux cuando dos motochorros aparecieron de la nada, abrieron fuego y lo hirieron en una pierna. Por suerte, el joven se salvó y está fuera de peligro, pero el momento fue de película, y todo quedó grabado.La investigación, a cargo del Juzgado de Garantías N°1 y la UFIYJ N°11, fue un trabajo de hormiga. Analizaron cámaras, hablaron con testigos y rastrearon la moto usada en el ataque. Con esas pruebas, identificaron a los sospechosos y les cayeron con órdenes de allanamiento. En los procedimientos, les incautaron cuatro celulares que ahora van a ser peritados para sumar más pruebas.Así, entre salideras bancarias y balaceras, la Justicia y la Policía le dan un respiro a los vecinos. Dos casos importantes que se cierran, mostrando que, aunque la calle esté brava, los que la hacen, tarde o temprano, la pagan.