Drama en el oeste: el pibe de 12 del raid violento, internado en salud mental
Un menor que participó de un feroz raid delictivo con robos y tiroteos en el oeste, terminó internado en el Hospital Posadas. La Justicia ya lo seguía por otro problema de salud.
Esta decisión se tomó por un problema de salud que el chico ya venía arrastrando y responde a un pedido que había hecho un Juzgado de Familia, que ya lo venía siguiendo por otra causa. Por eso, la jueza Cecilia Drago no aceptó lo que pedía el fiscal Pablo Cabrejas, que quería una medida de seguridad para el menor por el raid.
Para los otros dos pibes que lo acompañaban, la cosa es diferente. El de 17 años quedó detenido y lo mandaron a un instituto de menores en La Plata. El de 15, como es inimputable, también recibió una medida de seguridad y fue alojado en un centro para chicos de su edad.
Todo este lío arrancó el martes a la noche, tipo 9, en Ciudadela. Primero, se alzaron con un Peugeot 2008. Con ese auto, los tres pibes (todos de Fuerte Apache) se fueron para Villa Sarmiento y pararon a una señora de 47 años que se bajaba de su Volkswagen T-Cross. La apuntaron con un fierro y la obligaron a entregar el coche.
Justo en ese momento, pasaba un ex policía de la Federal. El hombre, de 58 años, vio el movimiento y prendió una sirena, pero los asaltantes lo vieron, le tiraron y le pegaron en un hombro. Al mismo tiempo, un cana de la Federal, de 27 y de civil, se identificó y se agarró a los tiros con los chorros. El policía salió ileso, y los pibes se rajaron con los dos autos.
Después del tiroteo, al policía retirado lo llevaron al Hospital Posadas. Estaba consciente y fuera de peligro. Mientras tanto, varios patrulleros empezaron a buscar los autos que se habían afanado. El Volkswagen T-Cross lo encontraron por Ituzaingó, gracias al sistema satelital.
Ahí, los menores se afanaron otro auto: un Audi Q2 negro que le sacaron a una mujer de 54 años. Se dividieron: los dos más chicos se subieron al Audi, y el de 17 siguió en el T-Cross. El raid siguió por el Acceso Oeste, de vuelta hacia Villa Sarmiento, pero la policía ya había montado un operativo cerrojo y los tenía rodeados.
Finalmente, agarraron a los dos pibes de 12 y 15 años. El tercero siguió su fuga, pero no por mucho tiempo: se dio un palo con la T-Cross contra un auto parado en Ciudadela. Después del impacto, el delincuente corrió hasta que lo pudieron agarrar. Amenazó a los canas con el fierro, pero los policías tiraron al aire para asustarlo y lo detuvieron. El Peugeot 2008 con el que arrancó todo este quilombo lo encontraron tirado en Ciudadela. La causa es grave: los acusan de robo calificado con armas y tentativa de homicidio. Un verdadero dolor de cabeza para todos.