Pidieron juicio para suboficial del Ejército de City Bell: Abusó de dos soldadas y ya tenía antecedentes graves
Un suboficial del Ejército de City Bell está a un paso del juicio oral por abusar y amenazar a dos soldadas voluntarias bajo su mando. Lo peor: ya había estado preso por otro abuso.
La Fiscalía Federal N° 3 de La Plata acaba de pedir que un suboficial del Ejército, de 47 años y con base en City Bell, sea llevado a juicio oral. La acusación es pesada: abuso sexual gravemente ultrajante, amenazas coactivas, abuso de autoridad y por no cumplir con sus deberes de funcionario público. Un verdadero desastre.Según el requerimiento de la fiscal Ana Russo ante el juez federal Ernesto Kreplak, las víctimas son dos soldadas voluntarias, ambas bajo el mando de este hombre. Una de ellas, E. S. G., sufrió abusos sexuales en repetidas ocasiones, entre noviembre de 2022 y febrero del año siguiente. Los hechos, siempre sin su consentimiento, se dieron en la Oficina de Comando y Servicio del Batallón de Comunicaciones Satelitales 601, durante el horario de trabajo.Este suboficial, aprovechando su puesto, se propasaba con tocamientos indebidos, intentaba quitarle la ropa, besarla en la boca y el cuello, y hasta provocaba roces corporales. La situación se ponía peor por los mensajes: le pedía fotos íntimas, exigía saber dónde estaba y le ordenaba cambiar su foto de perfil. Y para rematar, la amenazó con usar su jerarquía para echarla del Ejército si se atrevía a contar algo. Un verdadero atropello.La segunda víctima, identificada como L. E. B., no la pasó mejor. Durante el mismo período, sufrió tratos arbitrarios y malos tratos. El imputado solía cerrar la oficina cuando estaban solos, y le hacía comentarios de índole personal y sexual, llegando a expresarle su deseo de tener relaciones sexuales, a lo que ella se negó. También le pedía fotos de cómo estaba vestida o de su ropa interior y la amenazaba con un "movimiento brusco" si llegaba a contar lo que pasaba. Un verdadero calvario.La fiscalía dejó bien claro que estos hechos se enmarcaron en un contexto de violencia de género y desigualdad estructural, agravado por la relación jerárquica que tenía el acusado sobre las soldadas. Para llegar a esta conclusión, se valoraron las declaraciones de las dos víctimas, los testimonios de compañeros del batallón y hasta la indagatoria del propio imputado. También fue clave el relato de otra subordinada que contó cómo el acusado mantenía la puerta de su oficina siempre cerrada y a veces se negaba a abrirla.Y acá viene lo peor de todo: este suboficial ya tenía un historial oscuro. Entre 2009 y 2011, estuvo dos años en prisión por un abuso sexual contra una adolescente de 14 años. ¡Un zarpado que reincide!Ahora, la Justicia tiene la pelota y deberá decidir si este hombre, que evidentemente no aprendió nada de su pasado oscuro, finalmente se sentará en el banquillo. Es hora de que pague por lo que hizo, y que estas valientes soldadas encuentren la justicia que merecen. ¡Ya es hora de que se termine con estos abusos de poder!