¡Qué bronca! Se llevaron toda la plata de la vaquita solidaria de una escuela en San Juan
Delincuentes entraron al Instituto Santa Bárbara de Villa Aberastain y se alzaron con 2.3 millones de pesos que eran para arreglos y materiales. Un golpe bajo al esfuerzo de toda la comunidad.
La comunidad educativa del Colegio Parroquial Santa Bárbara, en Pocito, San Juan, está que no lo puede creer. Unos delincuentes se metieron y se llevaron 2.300.000 pesos, la plata que habían juntado con tanto esfuerzo en un festival solidario para el colegio.Esta suma gigante, conseguida por docentes, padres y alumnos, estaba destinada a comprar materiales y hacer reparaciones urgentes en el instituto. El robo ocurrió la madrugada del martes y dejó a todos con una sensación de impotencia y mucha bronca, no solo en la escuela sino en todo el barrio de Villa Aberastain.Los ladrones, se cree que uno o varios, entraron al edificio de calle Vidart, cerquita de la Plaza Aberastain y hasta de la Comisaría 7ma. Saltaron una pared desde un terreno abandonado y forzaron una puerta interna para llegar a la oficina administrativa, donde estaba guardado el dinero.Franco Cano, el encargado de la administración, fue quien descubrió el faltante y enseguida dio aviso a la policía. La directora, María Gladine, hizo la denuncia y la UFI Delitos contra la Propiedad de San Juan ya está investigando. Se están revisando las cámaras de seguridad de la zona para ver si hay alguna pista de estos sinvergüenzas.El impacto emocional es enorme. Es que esa plata era el fruto del laburo de todos, desde los chicos hasta los profes y las familias, que se pusieron las pilas para organizar el festival en el Centro Cultural La Superiora. Ahora, la escuela tiene que ver cómo hace para reponer ese dinero tan necesario.Desde el colegio aseguraron que el objetivo de mejorar las instalaciones sigue en pie, pero ahora tendrán que buscar nuevas formas de conseguir los fondos. Mientras tanto, analizan reforzar la seguridad para que no vuelva a pasar un golpe tan bajo como este. ¡Un verdadero quilombo!