Detuvieron a un panadero de Los Berros por abusar de una niña
Un caso que hace temblar a la comunidad: un panadero de 49 años enfrenta graves acusaciones de abuso sexual y corrupción de menores, tras la denuncia de su víctima, hoy con 19 años.
Un inquietante suceso ha sacudido a la tranquila localidad de Los Berros, en Sarmiento, donde un panadero de 49 años, identificado como J.P.M., ha sido detenido por horribles acusaciones de abuso sexual y corrupción de menores. La denuncia se realizó diez años después por la misma víctima, que ahora tiene 19 años. El acusado, que tenía acceso a la niña por ser amiga de su hija, se encuentra bajo prisión preventiva mientras avanza la investigación.
El juez de garantías, Matías Parrón, ha dictado un plazo de dos meses de prisión preventiva, que el panadero cumplirá en la Subcomisaría de Los Berros. Esta decisión, que ha dejado a la comunidad estupefacta, fue solicitada por la ayudante fiscal Virginia Pérez y la fiscal Claudia Ruiz de la UFI Cavig, quienes le han imputado delitos de abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores, ambos agravados por la guarda que ejercía sobre la víctima.
La denuncia, que causó revuelo la semana pasada, fue presentada por una joven que se armó de valor para relatar los abusos que sufrió cuando era niña. En su desgarrador testimonio, la víctima explicó que la relación con su agresor era cercana, gracias a la amistad con la hija de este hombre. Además, se murmura en el pueblo que el panadero estaría vinculado a una secta religiosa poco conocida, lo que añade un manto de misterio y horror a la situación.
Según la declaración de la víctima, el primer abuso ocurrió cuando tenía apenas 6 años y consistió en besos. A los 8 años, recordó que el hombre la obligó a ver películas pornográficas en su casa. Pero eso no fue todo; el relato se torna aún más aterrador.
La joven también recordó un hecho gravísimo que ocurrió una noche de 2015, cuando se quedó a dormir en la casa del panadero. En sus palabras, los abusos continuaron hasta 2018, pero por miedo y vergüenza, nunca se atrevió a hablar de lo que había sufrido.