Briatore no se guardó nada: la cruda verdad de Alpine en la Fórmula 1 y la esperanza para 2026
El histórico asesor de la escudería francesa, Flavio Briatore, analizó el flojo presente del equipo en la Máxima y soltó una fuerte autocrítica con vistas al futuro.
Flavio Briatore, un peso pesado en el mundo de la Fórmula 1 y actual asesor de Alpine, no anduvo con chiquitas y puso los puntos sobre las íes respecto al pésimo momento que atraviesa la escudería francesa. Aunque se mostró optimista por lo que vendrá, el tano largó una reflexión bien cruda sobre el presente del equipo, que la está pasando para el traste en la máxima categoría.La verdad es que los números no mienten: Alpine está último en el campeonato de constructores, con apenas 20 puntos, muy lejos de Haas (44) y Sauber (55). Todos esos puntitos los consiguió Pierre Gasly, mientras que el argentino Franco Colapinto se sumó hace poco. Briatore reconoció que este año "es muy complicado para nosotros" y que necesitan "mejores resultados" para el que viene. ¡Un verdadero quilombo!El italiano fue claro al admitir que quizás "cometimos un error al no implementar actualizaciones desde el principio de la temporada, y ahora lo estamos pagando". Además, destacó que están "muy por detrás en potencia y en motor", una autocrítica que no es menor. Por eso, la idea es "olvidarnos de este año rápidamente" y apostar todo al futuro.A pesar de este panorama desolador, hay luz al final del túnel. Briatore confirmó el apoyo de Renault, con un nuevo CEO que "está muy entusiasmado con Alpine". La gran novedad, y la apuesta fuerte, es que a partir de 2026 la escudería dejará los motores Renault para pasarse a Mercedes. "Estamos invirtiendo mucho en el coche de 2026", aseguró el asesor, aunque aclaró que interpretar el nuevo reglamento "sigue siendo difícil".Para reordenar la casa, se sumó Steve Nielsen como director general, alguien que ya conoce bien la fábrica de Enstone y fue parte de la época dorada de Renault. Briatore lo ve como una buena noticia, esperando que "tome las riendas de principio a fin". Es un intento por poner orden en medio de tantos cambios de directivos que hubo en el último tiempo.Así las cosas, mientras Alpine intenta levantar cabeza de este año para el olvido, la mira ya está puesta en 2026. Con un nuevo motor, una inyección de plata y cambios en la cúpula, esperan dejar de ser la cola del pelotón y volver a pelear, al menos, en la mitad de la tabla. El camino es largo, pero la esperanza, dicen, es lo último que se pierde.