Los pibes de Evangelina y Wanda, a los fierros: ¡karting, podio y amistad a fondo!
Evangelina Anderson armó una noche de karting para Bastián, Valentino y Constantino. Hubo pura adrenalina, podio y se notó la buena onda que une a las familias Nara y Demichelis.
¡Qué golazo se mandó Evangelina Anderson! La modelo se hizo un hueco en su agenda y organizó una noche a pura velocidad para los pibes. Armó una salida de karting para su hijo Bastián, y la sorpresa fue que invitó también a los hijos de Wanda Nara, su vecina y ahora amiga del alma. Así, Valentino y Constantino se prendieron a la movida, mostrando la re buena onda que hay entre las dos familias.Evangelina, chocha, nos fue mostrando todo por sus historias de Instagram. Con el rugido de los motores de fondo, filmó cada vuelta y no se guardó nada. Los chicos, pura adrenalina, se bajaban de los karts apurados para sacarse los cascos y posar para la foto, ¡la energía a mil!Y obvio, hubo podio y competencia sana. Constantino se llevó el primer puesto, Bastián Demichelis se quedó con la medalla de plata y Valentino completó el trío de ganadores. Las mamás, puro orgullo, festejaron cada logro con mensajes cariñosos en las redes, ¡unas genias!Pero ojo, esta amistad no es de ahora. Las familias Anderson y Nara son vecinas en el mismo complejo, y sus hijos, que encima la rompen en las inferiores de River Plate, ya tienen una rutina compartida. De a poquito, esa convivencia fue dejando atrás cualquier chisme o mito viejo, y la buena onda se hizo costumbre.La cosa se puso más seria y visible en junio, cuando los chicos fueron alcanza pelotas en el partido de la Selección Argentina contra Colombia por las Eliminatorias. ¡Imaginate la emoción! Ahí, Bastián y los hijos de Wanda compartieron cancha y la ilusión de vestir algún día la celeste y blanca.Evangelina, como siempre, fue la primera en subir las fotos de esos "bombones" en la cancha, y le tiró un guiño a Wanda: "¿Las reposteras de estos dos?". Y Wanda, ni lerda ni perezosa, reposteó al toque, confirmando la complicidad que hoy tienen.Está claro que las viejas diferencias quedaron en el pasado. La buena onda entre Evangelina y Wanda es un ejemplo para sus hijos, que encuentran en el deporte y la amistad un camino de unión. Los logros deportivos de los pibes son el motor de esta nueva etapa familiar.Las mamás, re orgullosas, bancan a muerte cada paso de sus hijos. Así, la historia entre Anderson y Nara suma capítulos de amistad de verdad, donde la familia y el deporte son lo más importante. Esa noche de karting, con motores a fondo, fue una postal de alegría y cariño que demuestra que, cuando hay buena onda, ¡no hay grieta que aguante!