¡Paliza y lección de respeto! Crawford le ganó a Canelo y le devolvió los cinturones en un gesto de campeón
Tras dominar al Canelo Álvarez en Las Vegas, Terence Crawford sorprendió a todos con un acto de pura deportividad, devolviéndole los títulos al mexicano.
Lo zarpado fue que, tras recibir los títulos de campeón supermediano de varias organizaciones (FIB, AMB, CMB y OMB), Crawford decidió devolvérselos al Canelo en la conferencia de prensa post-pelea. Explicó que era una forma de honrar la trayectoria de su rival y respetar una vieja tradición del boxeo, que permite al excampeón tener sus cinturones por última vez.
La pelea fue un monólogo de Crawford, que desde el primer asalto demostró que no se guardó nada. Con 37 años, el yanqui manejó los tiempos con una movilidad y precisión que descolocaron por completo al Canelo. Las tarjetas de los jueces fueron claras: 116-112, 115-113 y 115-113, un golazo para Crawford.
Uno de los trucos de Crawford fue pelear de zurdo, algo que su equipo le recomendó y que Canelo nunca pudo descifrar. "Mis entrenadores dijeron que el zurdo lo mataría. Eso fue lo que hicimos esta noche", confesó el campeón. Hubo un momento en el último round donde Crawford metió una zurda que hizo girar al Canelo casi 180 grados, ¡quedó hecho pelota! La gente en X (antes Twitter) no paraba de hablar de eso.
Con esta victoria, Crawford no solo se quedó con los cinturones, sino que se convirtió en el primero en ser campeón indiscutido en tres categorías distintas bajo la era de los cuatro cinturones. Con 42 triunfos y 31 nocauts, su legado ya es tremendo. "La gente dudó de mí, pero todo quedó demostrado esta noche", tiró el campeón, emocionado.
Por su parte, el Canelo, con 63 triunfos en su historial, reconoció la superioridad de su rival. "Una derrota no me define; tengo un gran legado. Mi respeto para Crawford", dijo. Y se fue al pasto al comparar: "Creo que Crawford es mucho mejor que Floyd Mayweather", elevando la vara de su verdugo.
Y para que te des una idea de la plata que se movió, Canelo se llevó una bolsa mínima de más de 100 millones de dólares, que podría llegar a 150. Crawford, como retador, embolsó unos 50 palos verdes. Un verdadero negoción para ambos, y una muestra de que el boxeo sigue siendo un peso pesado en el espectáculo mundial.