Milei se alineó con Orbán y endureció su discurso sobre inmigración
El mandatario respaldó la postura húngara y afirmó que la inmigración "sin adaptación cultural" puede convertirse en una "invasión".
Javier Milei volvió a subirse al escenario internacional con un discurso fuerte en la CPAC de Budapest, donde se plantó con su idea de que "la moral como política de Estado" debe guiar las decisiones de gobierno. En su exposición, apuntó otra vez contra el socialismo, la dirigencia europea y los modelos de intervención estatal.
Antes de hablar ante la conferencia, el Presidente se reunió con Tamás Sulyok y con Viktor Orbán, a quien le expresó su respaldo por la política migratoria que lleva adelante en Hungría. Allí, Milei le dijo: "En la conferencia hoy que voy a dar en CPAC voy a estar mencionando su correcta visión en los temas migratorios, porque de hecho cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión".
Orbán, por su parte, le agradeció la visita y destacó el momento político del encuentro: "Es la primera vez en la historia de nuestras naciones que un presidente americano visita Hungría. Tampoco ha ocurrido algo así en Europa. Y durante tanto tiempo no ha habido ningún presidente de Argentina en Hungría. Pero estamos muy felices de que por fin estemos. Su visita es en un tiempo muy importante".
En su discurso, Milei sostuvo que su gobierno se maneja con tres prioridades: la moral, la eficiencia económica y la utilidad política. "La moral está siempre primero y el cálculo político siempre al final", afirmó, y remarcó que ese criterio implica defender "el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad".
También defendió con fuerza el rumbo económico de su gestión y puso el foco en el ajuste fiscal de los primeros meses. "Hicimos el ajuste más grande de la historia de la humanidad", lanzó, y explicó que eso significó una reducción del gasto público del 30% en términos reales. Además, aseguró que se eliminó la emisión monetaria y que en seis meses el Gobierno concretó un ajuste equivalente a 15 puntos del PBI.
Según su mirada, esas medidas evitaron una hiperinflación y mejoraron los indicadores. "Pasamos de una inflación que viajaba al 15.000% anual a niveles cercanos al 30%", dijo. También afirmó que la pobreza bajó del 57% al 30% y que el riesgo país cayó de los 3.000 a los 600 puntos básicos.
El mandatario volvió a cargar contra el socialismo y mencionó casos como la Unión Soviética, Cuba y Venezuela. "La planificación centralizada fue un error garrafal que condujo al fracaso", sostuvo. Sobre la isla caribeña, habló de una supuesta "perestroika" empujada por la escasez y hasta se animó a vaticinar: "Probablemente veamos a Cuba libre antes de mitad de año".
En otro tramo, también apuntó contra Europa y cuestionó lo que definió como un "Estado niñera". "En nombre de la compasión, atacaron la propiedad; en nombre de la igualdad, destruyeron el mérito", planteó, y vinculó esa mirada con la situación migratoria del continente. Para él, "cada frontera abierta es un padrón electoral expandido".
En ese marco, elogió a Orbán y lo definió como "un líder de coraje excepcional". Además, afirmó que fue el primero en advertir que la inmigración masiva sin control no era un gesto de generosidad, sino de irresponsabilidad.
Milei también habló de "una reconfiguración del orden mundial" y aseguró que "la era de la cooperación global sin brújula moral ha terminado". En esa línea, respaldó iniciativas impulsadas por Donald Trump y pidió que los países se ordenen a partir de principios claros y coordinación.
Además, afirmó que la Argentina puede convertirse en proveedor energético para Europa y dijo que el país vive una "fiebre de inversiones" en ese sector. "Para 2030 exportaremos arriba de 30 mil millones de dólares por año", aseguró.
El Presidente viajó acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, que llegaron a la capital húngara pasadas las 16 (hora argentina). Las actividades oficiales arrancaron este sábado por la mañana con un encuentro bilateral junto a Sulyok en el Palacio Sándor, donde Milei incluso se fotografió con un león de cerámica Herend, una pieza de una fábrica tradicional con más de 200 años de historia.
La sintonía entre ambos dirigentes ya venía de antes. De hecho, en una reunión de la Junta de la Paz en Estados Unidos, circuló un video en redes donde se los vio cantando "Burning Love" de Elvis Presley.
Después de la agenda en Budapest, el vuelo especial que transporta a la delegación presidencial partirá rumbo a la Ciudad de Buenos Aires en la noche húngara, con la intención de aterrizar en la mañana del domingo 22 de marzo. Será el tercer fin de semana seguido que el Presidente pasa fuera del país, tras sus viajes recientes a Estados Unidos y España.