Tragedia en el boxeo: Falleció Ricky Hatton, el campeón que preparaba su gran regreso al ring
El Sicario, ídolo británico de 46 años, fue hallado sin vida en su casa de Manchester. Su muerte sacude al mundo del boxeo justo cuando planeaba volver al cuadrilátero.
El mundo del boxeo está de luto. Ricky Hatton, una leyenda británica y cinco veces campeón mundial, nos dejó de repente a los 46 años. Lo encontraron sin vida en su casa de Manchester este domingo a la mañana, y la policía ya dijo que no hay nada raro en su muerte. La noticia cayó como un baldazo de agua fría, sobre todo porque "El Sicario" estaba entrenando a full para volver al ring después de años.
Conocido como "The Hitman", Ricky era un ídolo para la gente. Subía al ring con el himno de su Manchester City, "Blue Moon", y se ganó el cariño de todos con su estilo de pelea y su carisma. Se midió con los más grandes, como Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao, dejando una marca imborrable en el peso wélter superligero.
Hace poquito, en junio, había anunciado que volvía a calzarse los guantes para una exhibición en Dubái en diciembre. "No soy tan tonto como parezco", había dicho, asegurando que estaba listo para esta nueva etapa y que la gente no debía preocuparse. Su determinación por regresar, después de tantos años, hacía que su partida sea aún más dolorosa.
Detrás de los guantes, Hatton tuvo una pelea mucho más dura. Después de retirarse, enfrentó serios problemas con el alcohol y la depresión. Él mismo habló sin tapujos de su salud mental, buscando inspirar a otros con su recuperación. Su reaparición en 2021 para una exhibición con Marco Antonio Barrera fue vista como un paso importante en esa batalla.
La noticia desató una ola de tristeza. Gigantes como Tyson Fury, con quien compartía una amistad, y Amir Khan, no tardaron en despedirlo con mensajes de dolor en las redes. Todos lo recordaron como un campeón dentro y fuera del ring, un verdadero guerrero.
Ricky Hatton, que dejó la escuela para trabajar con su viejo instalando alfombras antes de ser campeón, deja un legado enorme. No solo por sus títulos y sus 45 victorias, sino por su cercanía con la gente, por ser ese "pibe de barrio" que llegó a la cima. Se nos fue un grande, y el boxeo lo va a extrañar.