Franco Colapinto, el pibe de Pilar que la rompe en la F1: sus ídolos y el día que casi toca el cielo
El piloto argentino de Alpine abrió su corazón en una entrevista imperdible. Contó cómo llegó a la F1, quién es su mejor amigo, a qué leyendas invitaría a cenar y su mejor momento en la máxima categoría.
Franco Colapinto está pisando fuerte en la temporada 2025 con Alpine, y hasta Flavio Briatore le dio el visto bueno a su rendimiento. Antes de correr en Azerbaiyán, el pibe de 22 años se sentó a charlar de todo un poco: su vida, su carrera y hasta recuerdos de cuando era chico.Contó que se enamoró de la Fórmula 1 a los seis años, viendo las carreras en Argentina, como el TC. "Siempre me han gustado los deportes, esa adrenalina con motor, algo que te impulsa a ir rápido", dijo. Y agregó: "Cuando crecí, pensé: ‘¡Tengo muchas ganas de ir a la F1!’. Ahí me vine para Europa a buscar mi sueño".En el paddock, su mejor amigo es Gabriel Bortoleto, un brasileño que conoce desde el karting. Y si tuviera que invitar a cenar a tres leyendas de la F1, no dudó: "(Juan Manuel) Fangio, (Ayrton) Senna y Lewis (Hamilton)". "Son los pilotos que más admiro, con los que crecí y mis héroes desde chiquito", explicó, imaginando las historias que contarían.El momento más especial hasta ahora fue en Bakú el año pasado, con Williams. "Estar en la Q3 y en los puntos fue uno de los mejores momentos de la F1 hasta ahora. No tenía preparación, así que fue un comienzo bastante bueno e impresionante", rememoró. Ahora vuelve a ese circuito, aunque con otro auto. "El tiempo pasó rapidísimo este año, pero pasaron muchas cosas. Es increíble cómo pasa el tiempo", reflexionó.También reveló que habla español, italiano e inglés, y un poco de portugués. Y que le encantaría aprender francés. Sobre los consejos, destacó la importancia de no rendirse y de la gente que lo apoyó: "Más que un simple consejo, son solo esas personas las que me apoyaron y me impulsaron en la dirección que debía tomar".Se definió como "humilde, cariñoso y apasionado". Recordó que manejó por primera vez a los tres años y que a los cuatro le regalaron su primer quad. "Siempre me ha gustado la velocidad, algo que te da esa adrenalina", afirmó. De chiste, dijo que de no ser piloto, quizás sería ingeniero, aunque "hay mucho que estudiar, ¡y no me entusiasma mucho!".Después de correr en Países Bajos (11°) y Monza (17°), Colapinto se prepara para el GP de Azerbaiyán. Con el auto de Alpine, que no viene rindiendo al máximo, buscará seguir mostrando su progreso en un circuito que puede dejar en evidencia las falencias del monoplaza. El pibe se la juega.