¡Viernes de Liga a pura emoción! Lanús busca escalar, pero Riestra se zarpó y es la sorpresa.
La octava fecha del Clausura arrancó con todo: Riestra sorprendió, Huracán y Vélez no se sacaron ventajas, y Lanús y Newell"s buscan acomodarse en sus zonas.
La gran novedad del día la dio Deportivo Riestra, que se puso las pilas y le ganó un partido clave a Central Córdoba de Santiago del Estero. Con goles de Antony Alonso y Jonathan Goitía, el Malevo no solo se subió a la punta de la Zona B con 16 puntos, sino que también se afirmó en puestos de Sudamericana 2026 y hasta quedó a tiro de la Libertadores. ¡Manso invicto de 24 partidos en su cancha, una locura!
En otro cruce importante, Huracán y Vélez no se sacaron ventajas y terminaron 0-0 en el Ducó. El Fortín jugó casi todo el partido con uno menos por la expulsión de Agustín Lagos, pero el Globo no pudo aprovechar la diferencia numérica. Con este empate, Huracán llegó a los 12 puntos en la Zona A, mientras que Vélez alcanzó las 15 unidades en la Zona B.
Por otro lado, en Rosario, Newell"s y Atlético Tucumán se midieron buscando acomodarse. La Lepra, que venía golpeada y con apenas seis unidades, tuvo problemas para generar juego, mientras que el Decano, con nueve puntos, intentaba aprovechar los espacios para sumar y acercarse a la clasificación.
Y para cerrar la jornada, en La Fortaleza, Lanús e Independiente Rivadavia se enfrentaron en un duelo clave. El Granate, que venía de una dura eliminación en Copa Argentina, necesitaba sumar para meterse en puestos de copas internacionales y no perder de vista la cima, donde está con 10 puntos. Por su parte, la Lepra mendocina, que viene de un golazo en Copa Argentina, también buscaba un triunfo para entrar entre los primeros ocho de la Zona B y soñar con la Sudamericana, donde marcha décimo con 35 unidades en la acumulada.
Así terminó un viernes de puro fútbol, con resultados que cambiaron el panorama y dejaron a varios equipos con la calculadora en la mano. La Liga nos sigue regalando emociones fuertes y nadie se guarda nada, ¡a esperar lo que viene!