¡Viernes picante! Riestra dio el batacazo, empate caliente en el Ducó y Lanús busca escalar
La jornada interzonal del Clausura tuvo de todo: el Malevo sorprendió y es líder, Huracán y Vélez no se sacaron ventajas, y cerraban la noche Newell"s y Lanús buscando sumar.
La gran sorpresa de la tarde la dio Deportivo Riestra, que en el Bajo Flores le ganó 2-0 a Central Córdoba de Santiago del Estero. Con goles de Antony Alonso y Jonathan Goitía, el Malevo se subió a lo más alto de la Zona B. ¡Y ojo! Llevan 24 partidos invictos en su cancha, una racha zarpada que los deja en zona de Sudamericana y con chances de soñar con la Libertadores 2026. Para el Ferroviario, la derrota fue un golpe duro que los aleja de las copas.
Después, en un partido bien caliente, Huracán y Vélez no se sacaron ventajas y terminaron 0-0 en Parque Patricios. El Fortín jugó con uno menos desde la media hora por la expulsión de Agustín Lagos y hasta le anularon un gol por VAR, pero el Globo no pudo aprovechar la diferencia numérica. Con este empate, Huracán sigue en puestos de playoff en la Zona A, y Vélez, aunque sumó, no pudo alcanzar la punta de la Zona B.
En Rosario, Newell’s recibía a Atlético Tucumán con la necesidad de enderezar el rumbo. La Lepra venía golpeada, sin levantar cabeza en la Zona A y lejos de los puestos de arriba en la tabla anual. El Decano, por su parte, buscaba una victoria que lo meta de lleno en la pelea de la Zona B.
El cierre de la noche estaba en La Fortaleza, donde Lanús chocaba con Independiente Rivadavia. El Granate, que venía de una eliminación copera, necesitaba sumar para acercarse a la cima de la Zona B y engrosar su promedio en la tabla anual, pensando también en su compromiso internacional por la Sudamericana. La Lepra mendocina, en cambio, venía con el envión de haberse metido en semis de la Copa Argentina y buscaba dar el batacazo para meterse entre los primeros ocho de su zona.
Así, la jornada dejó a Riestra como el gran protagonista, demostrando que en el fútbol argentino cualquiera le puede ganar a cualquiera. Las tablas se mueven y la pelea por la clasificación y por no caerse de la pelea se pone cada vez más linda.