Katy Perry sorprendió a todos: ¡Regaló empanadas a sus fans en Palermo y se ganó el corazón del barrio!
La estrella pop se la jugó después de su show: fue a comer a una parrilla top y salió a repartir empanadas entre la gente que la esperaba. ¡Un gesto que nadie esperaba!
¡Atención, gente! La noche de Palermo se puso picante con la visita de Katy Perry. Después de romperla en su show, la cantante yanqui se fue a cenar a una de las parrillas más famosas de la ciudad, "Don Julio". Claro, los fans, que no duermen, ya estaban haciendo guardia en la puerta, esperando ver a su ídola.Y la cosa no quedó ahí. Lo que pasó después dejó a todos con la boca abierta. Cuando terminó de morfar, Katy salió del restaurante con una bandeja en la mano. ¿Y qué traía? ¡Empanadas! Sí, así como lo leen. Se puso a repartirle a la gente que la bancaba en la vereda.Vestida tranqui, con una camisa blanca y pantalón negro, la Perry se tomó su tiempo para compartir este manjar bien argentino. La seguridad, atenta, armó el cordón para que todo fuera en paz. Las redes, obvio, explotaron al toque con videos y fotos de la estrella repartiendo empanadas como si nada. ¡Un golazo para el público!Y ojo, que lo de las empanadas no fue casualidad. La misma Katy había dicho en el escenario que uno de los motivos para traer su gira a Sudamérica era precisamente ese: ¡quería empanadas! "Estoy llena de empanadas", confesó entre risas, demostrando que la gastronomía local le tiró onda desde el principio.Pero no fue solo por la comida. Durante toda su estadía en Buenos Aires, Katy se mostró re cerca de la gente. Se paraba a charlar, se sacaba fotos, siempre con buena onda. Parece que la estrella pop se propuso conectar con el público argentino más allá del escenario, y vaya si lo logró.Y como si fuera poco, la mina se metió de lleno en la cultura nuestra. Fue a ver un show de tango zarpado y hasta se sacó una foto con un cuadro de Evita, ¡que se hizo viral al instante! Después, en el recital, se animó a cantar "Don"t Cry for Me Argentina" y la rompió toda. Quedó claro que Katy no vino solo a cantar, sino a vivir la Argentina.Así que ya saben, la próxima vez que venga una estrella internacional, ¡no se olviden de las empanadas! Parece que es la clave para ganarse el cariño de la gente y, de paso, llevarse un lindo recuerdo de nuestra cultura. ¡Bien por Katy, que se puso las pilas y entendió todo!