¡Qué bajón! María Julia Oliván suspendió su obra: "Todavía no me puedo reír de lo que sufrí"
La periodista María Julia Oliván tuvo que posponer su show "Catarsis de mamis" en el Metropolitan. Su recuperación del accidente es más lenta de lo esperado y aún no está para subirse al escenario.
Aunque la vemos en pantalla y parece que está diez puntos, ella misma aclaró que la realidad es otra. "Ustedes me ven así, pareciera que estoy bien, que ya me recuperé, pero un accidente como el mío, veinte por ciento, dieciocho por ciento de quemadura del cuerpo no es fácil de recuperar, se tarda mucho tiempo", contó Oliván, dejando claro que la procesión va por dentro.
Con mucha honestidad, la periodista detalló las secuelas que aún la tienen a mal traer. "Yo salgo al aire y trabajo todos los días en Border porque lo amo, porque me siento bien acá. Pero lo cierto es que en este mismo momento, me arden las piernas, me pican, me duelen internamente, y no sé si levantar el pantalón, si rascarme, si no rascarme, lo mismo me pasa con la mano", confesó. Las quemaduras le afectaron "toda la mitad de acá para abajo", y eso la obliga a cuidar su salud antes que nada.
La decisión de cancelar la obra no fue fácil, pero María Julia fue sincera sobre cómo se siente. "Espero que el año que viene esté un poco mejor, que me pueda quedar parada en un escenario ese rato y que también me pueda reír un poco de lo que me pasó. No es el momento este, no me río de lo que sufrí. Todavía estoy en recuperación", explicó. Es que, para ella, el humor que quería darle a la obra (sobre autismo, maternidad y ahora el accidente) no le sale todavía.
A pesar del alta hospitalaria, sigue con internación domiciliaria. "No estoy con el humor que quería estar para esta obra, que era un poco tomar con ironía el autismo y la maternidad. Y también ahora debería haberle agregado hacer lo mismo con la quemadura. No puedo y me parece sano no poder, porque obviamente es un trauma muy grande y hay que superarlo", reflexionó. Un trauma así no se pasa como si nada, y ella lo sabe bien.
También le dedicó unas palabras a las casi doscientas personas que ya habían comprado sus entradas. Les agradeció de corazón por no haberlas devuelto durante todo este tiempo que estuvo internada y por la paciencia. "Me parece un montón para alguien que no tiene como profesión ser ni actriz ni stand-upera ni nada por el estilo", valoró, sorprendida por la buena respuesta del público.
Para que nadie se quede con la bronca, avisó que el Teatro Metropolitan les va a mandar un mail a todos los que tienen su ticket para devolverles la plata por el mismo medio de pago. Un gesto que se valora. Así que, con un "gracias" y la promesa de volver cuando el cuerpo y el alma le den, María Julia se despidió por ahora. ¡Fuerza, Oliván, que acá te esperamos!