¡Pampita a puro amor y ballenas en la Polinesia! Segunda vuelta con Martín Pepa y un viaje de película
La modelo y el polista se dieron una nueva oportunidad y se escaparon a Tahití para un reencuentro inolvidable. Playas soñadas y un sueño cumplido la llenaron de alegría.
Nuestra Pampita, que no se guarda nada, se tomó unos días para desenchufarse del quilombo de la rutina y se mandó un viaje de ensueño. ¿El destino? Tahití, en la Polinesia Francesa, nada menos. Pero lo más picante es que no fue sola: se reconcilió con Martín Pepa y esta escapada fue la excusa perfecta para celebrar esta segunda vuelta al amor.
En esta isla paradisíaca, la más grande de ese archipiélago lejano, la pareja se zambulló en playas infinitas y aguas tan transparentes que ni te cuento. Lejos del ruido de Buenos Aires, el sol radiante y los atardeceres que te dejan con la boca abierta fueron el escenario ideal para recargar pilas y fortalecer el vínculo, especialmente con esa distancia que los separa a diario.
Como ya nos tiene acostumbrados, Pampita no dudó en compartir cada momento en sus redes. La vimos con una bikini coral que le quedaba pintada, guirnaldas de flores en el cuello y la cabeza, bien a la usanza local. Pura sonrisa y felicidad genuina, posando junto a las famosas casas flotantes y disfrutando de un coco fresco. ¡Un golazo de postales!
Pero si hay algo que la modelo no se va a olvidar jamás de este viaje, fue el manso regalo que le hizo Martín: ¡nadar con ballenas! Un sueño de toda la vida que se le hizo realidad. En un video que subió, se la ve en traje de neoprene, flotando en el mar, a centímetros de una ballena y su cría. Una experiencia que la dejó hecha pelota de la emoción.
La cara de Pampita al salir del agua lo decía todo: se agarró la cabeza, pura sorpresa y asombro. Acompañó las imágenes con un fragmento de ópera, "Nessun Dorma", y un agradecimiento público a Pepa: "Gracias Martín Pepa por cumplirme este sueño de bailar con ballenas", escribió, con emojis de lágrimas de felicidad. ¡Un momento que te pone la piel de gallina!
Esta escapada a Tahití no fue solo un viaje más, sino el puntapié inicial para esta nueva etapa de la pareja. Con él viviendo en Estados Unidos y ella acá, la distancia es un desafío. Pero se pusieron las pilas y decidieron verse al menos una vez al mes, donde sea. Así que este reencuentro en el paraíso fue la primera muestra de que, cuando hay ganas, no hay kilómetros que valgan.